sábado, 17 de enero de 2026

LA ECONOMÍA ECUATORIANA CAMINÓ SOBRE UNA CUERDA FLOJA EN EL AÑO 2025

Ecuador arrancó el año 2025 con una contracción económica del 2%, el presidente Noboa enfrentaba a un país golpeado por la recesión, los apagones y enormes desafíos fiscales, adoptando en el tercer trimestre la medida de eliminar el subsidio al diésel, provocando un paro que se extendió por un mes en la Sierra Norte y aunque los organizadores lo llamaban un paro nacional, los bloqueos y enfrentamientos se concentraron en la Sierra Norte, el gobierno, por su parte, respondió con compensaciones por cientos de millones logrando frenar la adhesión de los transportistas a las manifestaciones, el presidente Noboa no cedió a las demandas y se proclamó vencedor del paro social.

¿Qué se logró y qué quedó pendiente en 2025?
Un año marcado por reformas urgentes, acuerdos internacionales, el boom de la agroexportación y el deterioro de la producción petrolera en un 10%, en abril, Sarí Amoya asumió el Ministerio de Economía y Finanzas en un escenario de limitaciones que se puede resumir en una sola frase, NO HABIA DINERO y pese a ciertos hitos que permitieron alcanzar cifras macroeconómicas positivas, el gobierno no tuvo recursos para ponerse al día en los atrasos con sus proveedores ni con los gobiernos autónomos descentralizados, ni para ejecutar la totalidad del presupuesto social y de 8.000 millones previstos para educación y salud, apenas se ejecutó la mitad.
En los hitos positivos del 2025 está el crecimiento de la balanza comercial, el sector no petrolero creció hasta proyectar casi 29.000 millones de dólares con productos como camarón, banano y cacao liderando el repunte.
Se cerró la negociación con las operadoras de telefonía móvil, asegurando ingresos por 1.550 millones de dólares y compromisos para desplegar la red 5G. En comercio exterior, Ecuador firmó acuerdos con Corea del Sur y Canadá y con Estados Unidos logró que se eliminen las sobretasas a 105 productos y suscribió un marco que abre las puertas a un tratado más amplio.
En el frente financiero, el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional se amplió en 1.000 millones de dólares elevando el programa a 5.000 millones y consolidando el respaldo de multilaterales como el Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo, pero con la misma velocidad que llegaba el dinero se iba y no precisamente en inversiones productivas, el gasto corriente y los atrasos se lo llevaron todo.
Las reservas internacionales rompieron la barrera de los 10.000 millones de dólares, mientras los depósitos privados llegaron a 58.300 millones, las ventas locales superaron los 220.000 millones y el riesgo país cayó a 499 puntos, el nivel más bajo, en 7 años
Pero no todas fueron buenas noticias, el objetivo de incrementar la producción petrolera fracasó, se redujo en casi un 10% afectada por fallos en los oleoductos y falta de inversión, el resultado, 1.500 millones de dólares menos para las arcas fiscales, la decisiones sobre subsidios desataron la mayor tensión social del año.
El año 2025 dejó en claro que la economía ecuatoriana sigue caminando sobre una cuerda floja y que ha provocado que el gobierno anuncie que se concentrará en trabajar por la prosperidad de la ciudadanía, sin que se especifiquen cuáles son los caminos que se transitarán para llegar a ella.
El año 2026 comenzó con una economía debilitada, inversión pública a la baja y un déficit fiscal que presionaba las cuentas del Estado, el presidente Noboa mantiene su estrategia de gobernar con leyes económicas urgentes, aunque muchas de ellas, de económico, solo tenían el membrete.