jueves, 30 de abril de 2026

EL ESTRECHO DE ORMUZ, EL CUELLO DE BOTELLA DE LA ECONOMÍA GLOBAL

El estrecho de Ormuz, es un paso marítimo entre Irán y Omán que conecta a los productores de petróleo de Medio Oriente con mercado claves de Asía Pacifico, Europa y América del Norte, su relevancia se debe al elevado tráfico de petróleo que posee, en el año 2024 alrededor de una quinta parte del comercio mundial de gas natural licuado, circuló por dicho estrecho y el año 2025 transitaron diariamente cerca de 20 millones de barriles de petróleo crudo y sus derivados, además del tercio del fertilizante que se utiliza a nivel mundial.

El 28 de febrero de 2026 Estados Unidos de conjunto con Israel iniciaron una ofensiva militar, que incluyó bombardeos aéreos masivos y ciberataques, marcando el comienzo de un conflicto bélico abierto, con objetivos centrados en degradar la capacidad militar, nuclear y de misiles de Irán, desde que iniciaron los ataques, el tráfico comercial a través del estrecho de Ormuz se ha visto gravemente interrumpido; aseguradoras, armadores y operadores de energía lo consideran funcionalmente deteriorado.


Los precios del crudo Brent saltó alrededor de un 15 % en los primeros días del conflicto, y luego se dispararon hasta los 120 dólares por barril a medida que se intensificaba y el mercado comenzaba a incorporar el riesgo de una interrupción sostenida, en un escenario de peor caso, algunos analistas han predicho que los precios podrían alcanzar los 150 dólares o más.

Sin embargo, la disrupción energética es solo la capa más visible, el estrecho es un punto de estrangulamiento para una red interconectada de flujos de productos básicos, incluso aun cuando la carga todavía se mueve, la guerra está imponiendo un recargo global a través de los costos de transporte y los seguros.

Los guardianes de la revolución Iraníes han declarado que el paso marítimo está cerrado de facto, advirtiendo a los buques no circular por el por estar considerada como una zona insegura, lo que ha hecho que las coberturas por riesgo de guerra se cancelen o sean revaluadas, las primas marítimas se han disparado, y los costos de flete están aumentando tanto en el comercio energético como en el no energético. Los efectos en cadena se han extendido desde las fábricas de semiconductores en Taiwán y China hasta las granjas en Brasil y las acerías en Corea del Sur.

Actualmente entre 13 y 20 millones de barriles de petróleo y una elevada cuota de gas natural licuado circulan a diario por este estrecho para abastecer la industria energética mundial, por lo que cualquier interrupción crearía un urgente desequilibrio en el mercado, la actual paralización del tránsito de buques ya ha presionado de manera contundente los precios del petróleo, que se mantienen a la alza.

La creciente crisis en el estrecho de Ormuz podría empujar a decenas de millones de personas a la pobreza, desencadenar un aumento del hambre mundial e incluso llevar al mundo hacia una recesión, si las restricciones al transporte marítimo y al comercio se levantaran de inmediato, las cadenas de suministro tardarán meses en recuperarse.

Si las interrupciones derivadas de los ataques y amenazas iraníes y el bloqueo estadounidense de los puertos iraníes continúan hasta mediados de año, las consecuencias se profundizarían significativamente, se calcula que 32 millones de personas se verán empujadas a la pobreza; habrá escasez de fertilizantes y caída de los rendimientos de los cultivos, 45 millones de personas más enfrentarán hambre extrema, mientras los logros de desarrollo se revertirán de la noche a la mañana.

En el peor de los casos, si las graves interrupciones persisten hasta finales de año, enfrentaremos una recesión mundial, con impactos dramáticos en las personas, la economía y la estabilidad política y social, estas consecuencias no son acumulativas, son exponenciales, subrayó Antonio Guterres, director general de la Organización de Naciones Unidas (ONU) advirtiendo que cuanto más tiempo se asfixie esta arteria vital, más difícil será revertir el daño, aseveró además un claro mensaje a todas las partes: “los derechos y libertades de navegación deben restablecerse de inmediato(...) Abran el estrecho. Dejen pasar a todos los barcos, dejen que la economía mundial respire de nuevo".

lunes, 30 de marzo de 2026

ORIGEN ETIMOLÓGICO DE LA PALABRA DÓLAR


La palabra dólar es mucho más antigua que la moneda estadounidense en sí misma, la palabra dólar proviene de un pequeño pueblo minero en Europa, todo inició en el siglo XVI en Joachimsthal, en el reino de Bohemia territorio de lo que hoy conocemos como República Checa, ahí se elaboraban y acuñaban monedas de plata de gran tamaño y valor llamadas Joachimsthaler literalmente significaba del Valle de Joachim, estas monedas se volvieron súper populares porque tenían peso y pureza consistente, la gente confiaba en ellas, pronto esta moneda pasó a llamarse Thaler que era el nombre general que se le daba a las monedas grandes en todo el imperio romano.

Cuando la palabra llegó al norte de Europa algo cambió, los irlandeses y escandinavos no podían pronunciar el sonido TH alemán, así que Thaler se volvió Daler, luego los comerciantes ingleses adoptaron esta versión y Daler se transformó en Dollar para que sonara más inglés.

Dicho nombre tambien se aplicó también a monedas similares, no sólo las acuñadas en Centroeuropa, sino también al peso español y la pieza portuguesa de ocho reales. Estas monedas, en particular el peso o dólar español, circularon ampliamente por las colonias británicas de Norteamérica debido a la escasez de monedas británicas oficiales.

Es por ello que tras la independencia de los Estados Unidos (1775) la nueva nación eligió "dólar" como el nombre de su moneda en lugar de mantener la libra inglesa ya que el dólar no era una palabra nueva, sino que era un término que ya conocía todo el mundo del comercio, surgido de un pueblo minero perdido pero que le dio nombre a la moneda más famosa del mundo

domingo, 1 de marzo de 2026

LAS TIERRAS RARAS COMO NUEVO ORO ESTRATÉGICO DE LA ECONOMÍA GLOBAL

En un escenario global donde la supervivencia económica y militar marca el ritmo de las decisiones estratégicas, garantizar un suministro energético confiable y sostenible se ha convertido en la prioridad central de los Estados. Este fenómeno, denominado por algunos especialistas como Diplomacia del Subsuelo, refleja un cambio estructural: las reglas tradicionales del libre mercado han dejado de ser el único eje rector del orden internacional en 2026.
El mundo transita actualmente hacia un modelo híbrido, los hidrocarburos siguen siendo indispensables para asegurar la estabilidad de los sistemas eléctricos, mientras que los minerales críticos —especialmente las tierras raras— resultan fundamentales para el desarrollo tecnológico, la movilidad eléctrica y la modernización militar, en este contexto, las tierras raras emergen como el nuevo oro estratégico de la economía global.

Naturaleza estratégica de las tierras raras

Las tierras raras comprenden un grupo de 17 elementos metálicos esenciales para la fabricación de imanes permanentes de alta potencia, semiconductores, turbinas eólicas, sistemas de guiado militar, drones, robots industriales y vehículos eléctricos. Aunque no son geológicamente escasas, su extracción y, sobre todo, su procesamiento industrial son complejos y costosos, lo que genera una fuerte concentración geográfica en la cadena de valor.

Figura 1.

Participación aproximada en la producción mundial de tierras raras (2026)


La Figura 1 muestra la concentración productiva global, donde China mantiene una posición dominante en la minería y el procesamiento, seguida por Estados Unidos y Australia con participaciones considerablemente menores, esta concentración convierte a las tierras raras en un instrumento potencial de influencia geopolítica. El verdadero “cuello de botella” no se encuentra únicamente en la extracción, sino en la capacidad de refinado y fabricación de componentes tecnológicos derivados.

Aplicaciones estratégicas y defensa

El valor de las tierras raras va mucho más allá de los vehículos eléctricos o los dispositivos móviles. Su relevancia se extiende al ámbito militar, donde son insumo esencial para radares, sistemas de misiles, aeronaves no tripuladas y equipos electrónicos de defensa.

Figura 2.

Importancia estratégica de las aplicaciones de tierras raras por sector

Como se observa en la Figura 2, los sectores con mayor dependencia estratégica son defensa, movilidad eléctrica, energía eólica y electrónica avanzada Esta distribución confirma que las tierras raras no son simplemente un insumo industrial más, sino un componente estructural de la seguridad nacional y la competitividad tecnológica.

3. Modelo energético mixto y estabilidad del suministro

A diferencia de lo que se planteaba hace una década, el mundo no está transitando hacia una sustitución inmediata de los hidrocarburos por minerales. El modelo actual es dual:

-     Los hidrocarburos garantizan estabilidad inmediata.

-       Los minerales críticos permiten la transformación estructural.

En este nuevo paradigma, el costo de la energía deja de ser la principal preocupación; la prioridad pasa a ser la continuidad del suministro y la capacidad de reacción ante disrupciones inesperadas.

4. Dinámica de demanda y presión futura

La electrificación de la economía, la expansión de la inteligencia artificial, la transición energética y el rearme estratégico están incrementando de manera sostenida la demanda de tierras raras.

Figura 3.

Crecimiento proyectado de la demanda global de tierras raras (2020–2030)

La Figura 3 muestra una tendencia ascendente pronunciada en la demanda global. Con base 100 en 2020, el índice proyectado supera 200 hacia 2030, lo que implica más que una duplicación en una década.

Este crecimiento responde a la expansión de vehículos eléctricos, la instalación masiva de aerogeneradores, la digitalización industrial y el incremento del gasto en defensa La presión sobre la oferta podría generar tensiones comerciales, incrementos de precios y políticas industriales más intervencionistas.

5. Obstáculos para una coordinación internacional

A diferencia del mercado petrolero, la creación de una organización de países productores de minerales críticos similar a la OPEP enfrenta obstáculos significativos como son:

-       Diversidad de recursos minerales.

-       Diferencias en costos de extracción.

-       Contratos a largo plazo.

-       Alta especialización tecnológica en el refinado.

Estas condiciones dificultan una coordinación efectiva para el control conjunto de precios.

6. Riesgos macroeconómicos e “inflación verde”

La transición energética no está exenta de riesgos. Si los costos asociados a la descarbonización aumentan excesivamente, pueden deteriorar la competitividad industrial, fenómeno conocido como “inflación verde”. El caso europeo ha evidenciado que decisiones energéticas mal calibradas pueden encarecer la producción y afectar la estructura industrial. Asimismo, la competencia geopolítica por recursos estratégicos ha llevado a nuevas alianzas energéticas y comerciales en el hemisferio occidental.

El siglo XX estuvo dominado por la geopolítica del petróleo, el siglo XXI se configura alrededor de los minerales estratégicos.

Las tierras raras representan:

-       Autonomía tecnológica

-       Seguridad industrial

-       Capacidad militar

-       Estabilidad energética de largo plazo

Las Figuras 1, 2 y 3 evidencian tres dimensiones centrales del fenómeno: concentración productiva, importancia estratégica sectorial y crecimiento acelerado de la demanda.

En un entorno caracterizado por la Diplomacia del Subsuelo, la competencia ya no se define exclusivamente por el tamaño de la economía, sino por el control de los insumos que habilitan la innovación. Las tierras raras, discretas pero fundamentales, se consolidan así como el nuevo oro estratégico de la economía global.


sábado, 17 de enero de 2026

LA ECONOMÍA ECUATORIANA CAMINÓ SOBRE UNA CUERDA FLOJA EN EL AÑO 2025

Ecuador arrancó el año 2025 con una contracción económica del 2%, el presidente Noboa enfrentaba a un país golpeado por la recesión, los apagones y enormes desafíos fiscales, adoptando en el tercer trimestre la medida de eliminar el subsidio al diésel, provocando un paro que se extendió por un mes en la Sierra Norte y aunque los organizadores lo llamaban un paro nacional, los bloqueos y enfrentamientos se concentraron en la Sierra Norte, el gobierno, por su parte, respondió con compensaciones por cientos de millones logrando frenar la adhesión de los transportistas a las manifestaciones, el presidente Noboa no cedió a las demandas y se proclamó vencedor del paro social.

¿Qué se logró y qué quedó pendiente en 2025?
Un año marcado por reformas urgentes, acuerdos internacionales, el boom de la agroexportación y el deterioro de la producción petrolera en un 10%, en abril, Sarí Amoya asumió el Ministerio de Economía y Finanzas en un escenario de limitaciones que se puede resumir en una sola frase, NO HABIA DINERO y pese a ciertos hitos que permitieron alcanzar cifras macroeconómicas positivas, el gobierno no tuvo recursos para ponerse al día en los atrasos con sus proveedores ni con los gobiernos autónomos descentralizados, ni para ejecutar la totalidad del presupuesto social y de 8.000 millones previstos para educación y salud, apenas se ejecutó la mitad.
En los hitos positivos del 2025 está el crecimiento de la balanza comercial, el sector no petrolero creció hasta proyectar casi 29.000 millones de dólares con productos como camarón, banano y cacao liderando el repunte.
Se cerró la negociación con las operadoras de telefonía móvil, asegurando ingresos por 1.550 millones de dólares y compromisos para desplegar la red 5G. En comercio exterior, Ecuador firmó acuerdos con Corea del Sur y Canadá y con Estados Unidos logró que se eliminen las sobretasas a 105 productos y suscribió un marco que abre las puertas a un tratado más amplio.
En el frente financiero, el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional se amplió en 1.000 millones de dólares elevando el programa a 5.000 millones y consolidando el respaldo de multilaterales como el Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo, pero con la misma velocidad que llegaba el dinero se iba y no precisamente en inversiones productivas, el gasto corriente y los atrasos se lo llevaron todo.
Las reservas internacionales rompieron la barrera de los 10.000 millones de dólares, mientras los depósitos privados llegaron a 58.300 millones, las ventas locales superaron los 220.000 millones y el riesgo país cayó a 499 puntos, el nivel más bajo, en 7 años
Pero no todas fueron buenas noticias, el objetivo de incrementar la producción petrolera fracasó, se redujo en casi un 10% afectada por fallos en los oleoductos y falta de inversión, el resultado, 1.500 millones de dólares menos para las arcas fiscales, la decisiones sobre subsidios desataron la mayor tensión social del año.
El año 2025 dejó en claro que la economía ecuatoriana sigue caminando sobre una cuerda floja y que ha provocado que el gobierno anuncie que se concentrará en trabajar por la prosperidad de la ciudadanía, sin que se especifiquen cuáles son los caminos que se transitarán para llegar a ella.
El año 2026 comenzó con una economía debilitada, inversión pública a la baja y un déficit fiscal que presionaba las cuentas del Estado, el presidente Noboa mantiene su estrategia de gobernar con leyes económicas urgentes, aunque muchas de ellas, de económico, solo tenían el membrete.

sábado, 27 de diciembre de 2025

LAS PROFESIONES DEL FUTURO Y LAS COMPETENCIAS CLAVES EN LA ERA DIGITAL

La transformación digital está redefiniendo el mercado laboral a un ritmo acelerado, la automatización, la inteligencia artificial y la globalización han provocado la aparición de nuevas profesiones y la evolución de muchas otras. En este escenario cambiante, comprender cuáles serán las profesiones del futuro y qué competencias requieren resulta esencial para quienes desean mantenerse competitivos.

Las profesiones emergentes se caracterizan por su fuerte relación con la tecnología y la innovación, ya no basta con poseer conocimientos técnicos básicos; ahora se valora la capacidad de aprender de forma continua, adaptarse al cambio y aplicar el conocimiento de manera creativa, carreras como la informática, la ingeniería, la ciencia de datos o la ciberseguridad se han convertido en pilares fundamentales del desarrollo económico y social.

Sin embargo, el futuro del trabajo no depende únicamente de la tecnología, las habilidades humanas siguen siendo determinantes, el pensamiento crítico, la creatividad y la inteligencia emocional permiten a los profesionales enfrentarse a problemas complejos que no pueden resolverse únicamente mediante algoritmos, además, el trabajo colaborativo y la comunicación efectiva son imprescindibles en entornos laborales cada vez más interconectados y multiculturales.

Otro aspecto clave es la comprensión del contexto económico y social, los profesionales del futuro deben entender cómo funcionan los mercados, las políticas públicas y la economía sostenible, ya que estas variables influyen directamente en la toma de decisiones estratégicas, esta visión global permite anticiparse a las tendencias y generar soluciones innovadoras con impacto real.

En cuanto a las oportunidades laborales, sectores como la inteligencia artificial, la ciencia de datos, la ingeniería avanzada y la salud presentan un gran potencial de crecimiento y una elevada demanda de talento especializado, sin embargo el acceso a estas oportunidades estará condicionado por el nivel de formación y la disposición a la actualización constante.

En conclusión, las profesiones del futuro combinan tecnología, innovación y habilidades humanas, prepararse para este nuevo escenario implica apostar por una formación sólida, flexible y orientada al aprendizaje permanente, muchas universidades ofrecen programas académicos diseñados para responder a estas necesidades, contribuyendo a la formación de profesionales capaces de liderar el cambio en la sociedad del mañana.

sábado, 6 de diciembre de 2025

DESARROLLO ECONÓMICO Y RESILIENCIA CLIMÁTICA

   

Los desastres naturales afectan de manera desigual a países ricos y pobres, aun cuando su frecuencia es similar desde 1960, la diferencia central radica en la capacidad de recuperación: las naciones ricas superan los impactos más rápidamente, mientras que las más pobres sufren mayores pérdidas humanas y económicas, que pueden prolongarse durante décadas. El cambio climático ha ampliado esta brecha, ya que el aumento de temperaturas genera efectos negativos en la salud, la educación y la productividad, reduciendo el potencial económico de regiones como África y América Latina hasta en un 15 % si no se intensifican los esfuerzos de adaptación.

Las políticas actuales se enfocan demasiado en la respuesta gubernamental directa, subsidios, ayudas y programas, y no lo suficiente en incentivar acciones preventivas por parte de individuos, hogares, agricultores y empresas. En los países de ingresos altos, la disponibilidad de recursos, información climática confiable, seguros accesibles y una infraestructura sólida facilita la resiliencia, situación que cambia en los países en desarrollo, la pobreza limita drásticamente la capacidad de adaptación: la mayoría de los hogares carece de ahorros, el acceso al aire acondicionado o a seguros agrícolas es mínimo, y la infraestructura meteorológica es insuficiente.

A pesar de ello, existen ejemplos de ingenio comunitario, como las escuelas flotantes en Bangladesh, que se han replicado en otros países, para aprovechar mejor esta creatividad, el Banco Mundial propone el “método 5i”, una estrategia basada en cinco pilares. El primero es ingresos, ya que el crecimiento económico sostenido es el factor más determinante para enfrentar crisis climáticas. El segundo es información, que permite convertir la incertidumbre climática en riesgos cuantificables y manejables. El tercer pilar es el seguro, esencial para amortiguar pérdidas financieras. El cuarto es la infraestructura resilientes, que debe planificarse considerando los nuevos patrones climáticos.

El quinto pilar corresponde a intervenciones gubernamentales focalizadas y temporales, necesarias para proteger a los más vulnerables sin generar dependencia ni incentivar asentamientos en zonas de riesgo.

La adaptación climática requiere tanto acción pública como privada, la resiliencia futura dependerá de cómo individuos, hogares y empresas utilicen su capacidad de innovación, apoyados por políticas coherentes basadas en los cinco pilares propuestos.


lunes, 28 de marzo de 2022

LA INVASIÓN RUSA A UCRANIA CAMBIA LA DINÁMICA ECONÓMICA GLOBAL

Durante siglos tanto Ucrania como Rusia se desarrollaron como naciones de manera individual, lo que propició que cada país cuente con su propio idioma, costumbres y dialectos, los gobiernos zaristas sentaron las bases del imperio que hoy representa Rusia, sin embargo, a Ucrania le resultó difícil establecerse como estado. Ya para el siglo XVII gran parte de Ucrania pertenecía al imperio ruso y fue así en los tres siglos que sucedieron, primero Rusia y luego la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS) también conocida como Unión Soviética, nación que desarrolló un plan de rusificación de Ucrania con la intención de desanimar el sentido nacionalista de los ucranianos.
Finalizada la revolución rusa en 1917 y con el fin de la II Guerra Mundial Ucrania logra su independencia, hasta que el 30 de diciembre de 1922 con la firma del Tratado de Creación de la URSS Ucrania, Rusia y Bielorrusia pasaron a ser miembros fundadores de la URSS. En 1941, durante la Segunda Guerra Mundial, el territorio de Ucrania fue ocupado por la Alemania Nazis, momento en el cual varios nacionalistas ucranianos recibieron con beneplácito a los nazis como forma de dar a conocer su inconformidad con la URSS. En 1944 y como parte de la ofensiva rusa sobre los nazis, la Unión Soviética recupera el control sobre Ucrania.
Con la desaparición de la Unión Soviética en 1991, su territorio quedó fragmentado en 15 repúblicas independientes, siendo Ucrania una de ellas, de esta manera Ucrania se unía a la nueva Comunidad de Estados Independientes, junto a Rusia y Bielorrusia. A partir de ese momento Ucrania comienza un proceso de transición hacia una economía de mercado, volteando la mirada hacia el viejo continente y muestra interés en pertenecer a la Organización del Tratado del Atlético Norte (OTAN)
En los momentos actuales, aun cuando Ucrania no se recupera totalmente de los efectos creados por la pandemia Covid-19, constituye el blanco de la invasión militar armada por parte de Rusia, que tiene tres veces mas habitantes que Ucrania y su presupuesto militar es doce veces superior al de Ucrania, lo que evidencia una guerra desigual con un alto nivel de incertidumbre y un futuro con desconfianza, aspectos que hacen complejizan el análisis económico razonable del costo de la guerra.
Como todo conflicto bélico, la invasión rusa a Ucrania cambia el comportamiento de las variables económicas globales y en la medida que mas tiempo se extienda se corre el riesgo de que pase de una guerra armada a una guerra económica, ninguna de las dos formas de guerra son conveniente para ambas naciones ya que las guerras armadas dejan muertos, heridos, destrucción, personas desplazadas, etc, por su parte las guerras económicas desacelera el crecimiento económico, altera la matriz productiva de los países afectados, disminuye el intercambio de bienes y servicios, entre otros.
Rusia no solo es una nación reconocida internacionalmente por desarrollar grandes proyectos como la carrera armamentista y programa aeroespacial, sino que también desde el pasado año ascendió a la sexta mayor economía del mundo en términos de paridad de poder adquisitivo, al nivel de Alemania, y la decimocuarta en términos nominales. Rusia, además es el primer exportador a nivel mundial de trigo y gas, el segundo mayor exportador de petróleo crudo, exportando el 40 por ciento de gas y el 26 por ciento del petróleo que consume la Unión Europea (UE).
El presidente ruso Vladimir Putin, ha impuesto una guerra contra Ucrania totalmente desigual, aun cuando conoce que las consecuencias económicas pueden ser enormes que podrían resquebrajar su estructura económica y crear las condiciones para una crisis económica. Las sanciones de los países europeos contra Rusia están más dirigidas a las instituciones financieras, ya que Rusia cuenta con un sistema financiero centralizado en el que los bancos son la fuente fundamental de financiamiento de su economía.
Las medidas impuestas por occidente a Rusia buscan menoscabar y asfixiar su economía y limitar los de recursos económicas para la guerra, los ciudadanos rusos ya comienzan a sentir el impacto de estas medidas ya que el rublo (moneda oficial de la Republica de Rusia) se ha desvalorado en un 60 por ciento y la bolsa de valores cerró sin perspectivas de abrir en el corto plazo. Con las medidas lo que busca Europa es sitiar a Rusia del sistema financiero y comercial internacional.
Los efectos de estas medidas no solo afectaran a Rusia, la economía mundial sufrirá los estragos de la desenfrenada decisión del presidente ruso, ya que se creará una distorsión entre la oferta y la demanda, los índices de crecimiento disminuirán, la inflación crecerá y las relaciones económicas con la Unión Europea se encarecerán.
Con la llegada de la era de la tecnología, las relaciones económicas internacionales sufrieron una transformación total, pasando de una económica las participativa y dirigida, a una económica más virtual y menos interactiva, lo que generó que todos los países cambiaran su modelo económico y la forma en que venían implementando su intercambio comercial. Luego con la emergencia sanitaria provocada por el COVID 19 la economía mundial volvió a ser replanteada debido a la fuerte contracción que sufrió tanto en las economías emergentes como en las en desarrollo.
Con la injustificada invasión de Rusia a Ucrania, la economía mundial se debe plantearse su actual modelo energético y de alimentación. El presidente de Francia, Emmanuel Macron dijo: Europa ha cambiado bajo el impacto de la pandemia. Cambiará más rápido y más fuerte bajo el impacto de la guerra, al inicio de la cumbre informal de dos días de jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea, en Versalles, los días 10 y 11 de marzo.
Y tiene toda la razón ya que la agresión rusa a Ucrania a trastornado todas las variables que articulan la economía mundial y las proyecciones de crecimiento a corto plazo están sujetas a un grado inusual de incertidumbre que obliga a examinar otras hipótesis alternas.
Biografía:
Banco mundial (2022). La COVID-19 (coronavirus) hunde a la economía mundial en la peor recesión desde la Segunda Guerra Mundial. Consultado el 15 de marzo de 2022. Disponible en: https://www.bancomundial.org/es/news/press-release/2020/06/08/covid-19-to-plunge-global-economy-into-worst-recession-since-world-war-ii
Castelló, V. (2022). La factura de la guerra en Ucrania. Consultado el 16 de marzo de 2022. Disponible en: https://cincodias.elpais.com/cincodias/2022/03/16/opinion/1647435088_593966.html
Collinson, S, Hodge, N, y Smith-Spark, L. (2022). ¿Cuándo perteneció Ucrania a Rusia y cuándo se separó? Consultado el 21 de marzo de 2022. Disponible en: https://cnnespanol.cnn.com/2022/02/21/ucrania-cuando-pertenecio-rusia-separo-orix/#:~:text=Ucrania%20es%20una%20de%20ellas,junto%20con%20Rusia%20y%20Bielorrusia.