lunes, 10 de julio de 2017

ANTECEDENTES TEÓRICOS DE LA ECONOMÍA AMBIENTAL

Desde la antigüedad la economía, ciencia que estudia la asignación de los recursos de una sociedad, se ha visto relacionada con el uso y la distribución, intercambio y consumo de los recursos naturales. Incluso los conceptos economía y ecología tienen una misma raíz etimológica que significa en griego la palabra casa. Economía como abastecimiento de la casa.

Desde su fundación como disciplina científica, la economía, entonces Economía Política, centro su interés en las causas del progreso y la riqueza de las naciones. Entre otros argumentos se sostenía que la división eficiente del trabajo, la selección de las mejores tierras de cultivo y pastoreo, la relación existente entre los precios relativo de los factores y productos y la especialización adecuada de las economías se traducirían en altos grados de competitividad a la hora de comerciar con otras naciones y en significativas dosis de influencia cuando se decidían las políticas nacionales de desarrollo.

Los primeros economistas teóricos dieron gran importancia a la producción de la riqueza con la intervención de los recursos naturales en virtud de las características de los mismos. Desde aquella época, incluso hasta hace muy poco, a los economistas se les enseñaba que el agua y el aire eran bienes gratuitos y que la naturaleza los prodigaba en cantidades ilimitadas.

Las funciones o servicios ambientales, como el reciclaje del agua y las sustancias nutritivas, o la regulación del clima no eran contempladas por no existir un mercado para ello. El capital natural no se veía como una forma ordinaria de capital, y por tanto, en los cálculos de orden económico no se incluían ni su depreciación ni sus requisitos de mantenimiento.

El medio ambiente era un tema difuso, ocasional y no propio para la economía, y los atributos y funciones naturales de diversos entornos y ecosistemas eran competencia exclusivamente de otras disciplinas como la Biología, Geografía, Filosofía o las Ingeniarías.

Desde Adam Smith la Economía Política señalaba todo el aporte que significó el análisis del valor, que finalmente se circunscribe a la creación del valor mediante el trabajo, pero en su estado seminal toda esta reflexión, produjo conceptos “paralelos” y mediaciones que atendían al valor intrínseco de algunos bienes como es el caso de los bosques. En este sentido la temática del valor es el eje central de la discusión.

Más tarde los clásicos consideran al trabajo el creador del valor y fuente de la riqueza, siendo la naturaleza la que aporta las materias primas.

Panayatou (1994), destaca en su obra, de qué manera se le concedía poca atención al papel del medio ambiente, ya sea como una base de recursos o como un “vertedero” para recibir los desechos de las actividades de producción y consumo.[1]

Sin embargo una vez que el aire, el agua y buena parte de los elementos de la naturaleza se tornaron escasos, la economía entró en escena para colaborar en el diagnóstico y las posibles soluciones de la contaminación ambiental y la degradación ecológica. 

Algunos aportes de indudable valor teórico están referidos a: 

Aristóteles (384-322 a.n.e) consideraba la riqueza como abundancia de dinero, la economía se ocuparía de la administración o gestión de la casa y de los recursos que proporciona la naturaleza. 

Tomás de Aquino (1225-1274) por su parte defendía su simbología cristiana sobre la naturaleza y destino del hombre.

William Petty (1623-1687) sentó las bases de la Economía Política burguesa clásica y en su obra queda un reconocimiento a la problemática ambiental. Trata los fenómenos económicos y políticos como un naturalista, expresando su deseo de estudiar las leyes y los fenómenos de la naturaleza, basa este análisis en el instrumental aritmético y el empleo de métodos cuantitativos.

Con posterioridad a estos estudiosos surge a mediados del siglo XVIII la Escuela Fisiócrata la que consideraba que el ser humano es capaz de acrecentar y controlar a voluntad la producción mediante el trabajo con la ayuda de la ciencia que suplanta el papel activo atribuido anteriormente a las potencias religiosas, considerando más importante el valor de uso de las mercancías que el valor de cambio aunque aceptaban el valor monetario.

La escuela sostenía como tesis básicas:

1. Hegemonía de un orden natural cuyas reglas deben acatar las sociedades humana.

2. El producto neto es producto físico.

3. El modelo fisiocrático se inspira en la biología.

Los representantes más prominentes de esta escuela le prestaron gran interés al cuido y conservación de los recursos naturales, como lo explica Manuel Belgrano en su obra “Escritos Económicos” quien a la vez hace propuestas de conservación de bosques y suelos, estudios que con posterioridad fueron abandonados por los economistas liberales

Con posterioridad los fisiócratas le dan paso a la escuela clásica, la que nace en 1776 siendo su mayor representante Adam Smith, quien es considerado sin dudas, el padre de la economía clásica, además, es quien separa el estudio de la economía política como una ciencia independiente. Sin embargo, no pudo prever los cambios inherentes a la naturaleza y al uso del dinero.

Tres fueron sus principales discípulos, los que sin dudas hicieron aportes de considerable valor teórico- práctico:

- David Ricardo: el más prominente de los discípulos de Adam Smith, quien tuvo una visión pesimista sobre el papel de los recursos naturales, lo que lo llevo a predecir un estado de equilibrio bastante poco atractivo.

- Thomas R. Malthus: Fue uno de los primeros economistas en preocuparse por cuestiones relacionadas con los recursos naturales. Su bien conocida visión del crecimiento demográfico, encierra un gran pesimismo al considerar que los limites de recursos en el ámbito planetario hacen que la capacidad de crecimiento de la producción alimentaría resulte inferior al crecimiento de la población, advirtió a la humanidad acerca de los peligros futuros del crecimiento de su población en progresión geométrica, mientras que los alimentos y recursos vitales lo harían aritméticamente, vaticinio que le hizo ser uno de los científicos peor interpretados por las generaciones que le sucedieron.

- John Stuart Mill: Se le atribuyó haber creado el concepto de “estado estacionario” que desarrolla hoy la economía ecológica y en particular el Sr. Daly German, quien lo cita: “Los economistas políticos tienen que haber visto, con mayor o menor claridad, que el incremento de la riqueza debe tener un limite: Que al final de lo que llaman el estado progresivo se encuentra el estado estacionario, que todo progreso de la riqueza no hace mas que aplazarlo y que cada paso hacia delante nos aproxima a el … Solo en los países atrasados del mundo es todavía un asunto importante el aumento de la producción, en los mas adelantados, lo que se necesita desde el punto de vista económico es una mejor distribución…”[2]

Estos estudios de Mill son ampliados modernamente por Gabrailth en “La sociedad opulenta” y desde luego en la propuesta de la Economía Ecológica.

Este tipo de economía también fue estudiada por Joan Martínez Alier desde el punto de vista del reciclaje y de los suministros y en tal sentido expresa: Los materiales se reciclan en proporciones bajas, no más del 30 a 50 por ciento en el caso del papel, del cobre, del aluminio. Hay que buscar suministros frescos en las Fronteras de la Extracción. No existen economías industriales circulares. La economía industrial no es circular sino entrópica.[3]

Karl Marx también hace aportes a conceptos tan importantes como el de la renta de la tierra para entender el proceso de formación de los precios de los recursos naturales. Además analiza la riqueza del método de análisis Hegeliano aplicado a la economía en la perspectiva de una teoría del capitalismo, y plantea la discusión del valor y sus diferentes formas. La recuperación del concepto del valor de uso, en particular. Esta escuela al darle paso a la profesión de los economistas, analizan los problemas de la demanda, los costos, encontrándose entre sus principales exponentes:

Carl Menger (Austria,1840-1921), León Wieser (Suiza,1834-1910) y Stanley Jevons (Inglaterra,1835-1882) este último, gran pensador que nos dejó como legado el principio de equimarginalidad, que constituye el elemento básico de la economía de los recursos. Juntos fundaron una corriente dentro del pensamiento económico moderno, la teoría neoclasista que sustituyó los énfasis disciplinarios previos del valor- trabajo, la acumulación del capital y la riqueza y prosperidad de las naciones.

Estos estudiosos abogaron también por la “utilidad” como parte de la demanda de las mercancías por tanto elaboraron una teoría de mecanismo de mercado, de esta forma toma auge la Microeconomía en un modelo que intenta hacerse independiente a la naturaleza.

El pensamiento neoclasista como reacción al pensamiento clásico de atribuir al trabajo, fuerza de trabajo, la piedra angular para la construcción del valor de las mercancías. Aquel parte de la premisa de que el valor de las mercancías se va a determinar por su utilidad. Así se considera que este proceso tiene su expresión mas notoria en lo que se ha denominado la “Revolución Jevoniana”[4], y eje básico de los planteamientos posteriores de Walras, Pareto, Marshall, Keynes, Pigou y Coase por solo citar los mayores exponente de este periodo.

La nueva preocupación analítica de la escuela neoclásica por la asignación eficiente de los recursos escasos ante diferentes opciones de utilización solo podía darse en el punto de intersección entre los costos marginales y los ingresos marginales. Por debajo o por arriba de este punto, antes o después del mismo, en todos los otros casos, se trataba de asignaciones ineficientes, de derroche o subutilización de recursos. Situaciones que automáticamente por el libre juego de las fuerzas de la oferta y la demanda, regresarían al equilibrio. 

El equilibrio representa entonces ese punto de eficiencia donde se asignan de tal forma la tierra, el capital y el trabajo en cuantos recursos escasos que todos los mercados se vacían, pues oferente y demandantes están perfectamente de acuerdo en canjear sus bienes a un mismo precio de referencia en cada mercado. Y a eso le llamaron maximización de utilidad conocido mas adelante como el “Optimo de Pareto”, de amplia aplicación en la economía y que teóricamente constituye la base de la acción colectiva en la economía. Existe un óptimo de Pareto cuando se mejora el bienestar de un miembro de la comunidad sin afectar ningún otro. Este concepto va ser ampliado por el criterio de compensación de Kaldor-Hicks. Sea: si alguien se afecta por el daño que provoca el aumento del bienestar de un individuo, tiene que ser compensado. El desarrollo más reciente de la economía- neoclásica experimental provee una rica variedad econometría para medir estas variables.[5]

Aunque en varias de estas formulaciones teóricas hay alusiones al deterioro o perdida de los recursos naturales y a sus efectos adversos sobre la dinámica económica, fueron Wasili Leontief con su matriz de insumo-producto y Ronal Coase, con su preocupación por los costos de transacción, quienes hicieron explicito el problema de la contaminación ambiental y del agotamiento de los recursos naturales como asunto propio de la disciplina económica.

Resulta interesante como estos pioneros del pensamiento neoclásico mostraban su preocupación por el problema de los recursos naturales, pero particularmente como el mercado no funcionaba adecuadamente con los recursos naturales, entiéndase que es el mercado donde se construyen los precios ¿Y los bienes que no van al mercado, como los árboles, la contaminación, el agua, la biodiversidad?[6]

Cabe destacar lo adelantado de Marshall cuando ya en 1829 se refería que al valorar la riqueza de una nación es fácil que se cometan errores, porque muchos de los dones que la naturaleza ofrece al hombre no se incluyen de ninguna manera en el inventario, y porque a este se le subestima la importancia de todo lo que por abundar mucho, tiene un valor pequeño. Otro estudioso fue Kenneth Boulding quien en 1950 desarrolla una introducción a la ecología en su libro Reconstrucción de la Economía.[7]

Las preocupaciones más importantes de la economía neoclásica del medio ambiente o económica de los recursos naturales se centran en la internalización de las externalidades o bien las deseconomías externas como les llama Pigou.

Aquí la producción de las mercancías y otras actividades generan ciertos efectos externos positivos o negativos, que no recae en quien los produce y en consecuencia no son “interiorizados” por sus sistemas contables, sus costos y sus precios. Estos efectos son las externalidades que se dan entre productores y productores, consumidores y consumidores y productores y consumidores. Ejemplo típico es el humo de una fábrica en una comunidad, originándose un costo marginal privado y un costo marginal social que son distintos en el monto de esa externalidad, cuando sea posible medirla.[8]

Arthur C. Pigou (1877-1959) introduce en 1919 la idea de externalidad negativa, que sirve de soporte teórico al campo de la contaminación. Puede decirse que las bases de la economía ambiental estuvieron invernando en la obra de Pigou hasta que la civilización social hacia el deterioro del ambiente propicio su despertar. Harol Hotelling publica en 1931 un trabajo donde recurriendo de manera implícita al principio de equimarginalidad de Jevons, establece un principio básico que indica cuando debe extraerse un recurso no renovable, mostrando así mismo el sendero óptimo de extracción.

Podemos decir que las ideas de Pigou y la particularización del principio de equimargilidad Jevoniano trasladado por Hotelling al campo de los recursos naturales, sirven de base a la constitución de la disciplina de Economía Ambiental.

Algunos autores ubican el surgimiento de la economía ambiental apoyándose en el modelo Pearce - Atkinson basado en la formulación de Hartwick (1977) primero y de Sollow más tarde (1986). La idea principal desarrollada por el primero es el requerimiento de revertir las rentas obtenidas del capital natural en el país de donde se extraen para mantener el consumo real constante a lo largo del tiempo. Sollow desarrolla esta premisa y la reinterpreta como el mantenimiento del stock de capital constante. Con este fin se subdivide el capital en sus tres posibles formas:

- Capital manufacturero (maquina, infraestructura, etc.)

- Capital humano (stock de conocimiento y habilidades)

- Capital natural (recursos naturales renovables o casi- renovables valorados en términos económicos)

El aire, debido a la concentración urbana e industrial y al elevado consumo de combustible domestico, vehiculares y de servicios, se ha contaminado, generando efectos nocivos sobre la salud humana, los ecosistemas y la riqueza material. 

El agua debido al uso domestico que de ella se hace, ya sea como insumo o como cuerpo receptor de descargas residuales de diversos tipos, se ha vuelto escasa y contaminada. 

Los suelos se erosionan, pierden buena parte de sus nutrientes naturales y azolvan ríos, canales, presas e infraestructura hidráulica en las ciudades. Los suelos forestales se convierten en predios agrícolas, en pastizales o zonas habitacionales. Los suelos agrícolas se degradan por el uso excesivo de agroquímicos o por su explotación sin descanso. 

Los bosques templados y tropicales dejan de ser ecosistemas complejos para convertirse en manchones fragmentados de vegetación perturbada, dejan de ser hábitat de fauna silvestre las que migran o se reducen. 

Los paisajes naturales se antropizan y la biodiversidad se vulnera. Los manglares ceden el paso a los impulsos irrestrictos del turismo convencional o de las granjas acuícola costeras y los huracanes hacen mas daño por su entrada franca en los litorales. 

Los mares reciben derrames de sustancias tóxicas y depósitos de residuos sólidos al igual que los ríos, lagos, suelos y acuíferos. 

Todos estos costos ambientales derivados del uso del territorio y de reiterados procesos de producción, distribución y consumo se trasladan a otros agentes económicos y sociales, a otros sitios cercanos y remotos, a otros momentos en el tiempo.

Tales costos ambientales no se asumen por quienes directamente lo generan, nadie los reconoce como suyos, además los mercados de bienes y riquezas acumulan males y pérdidas de bienestar social. La naturaleza y el medio ambiente ya no son mas territorio de abundancia, la economía tiene algo que decir ahora y lo hace mediante la economía ambiental, dicha rama de la economía surge por la preocupación que ha provocado la generalizada situación que presenta el medio ambiente.

La actual situación nos demuestra lo equivocado que muchos de los pioneros de la economía estaban al ignorar el papel del medio ambiente y ya la corriente neoclásica se ve obligada a tener en cuenta la dimensión ambiental: 

“… logrando incorporar al medio ambiente la economía y no la economía al medio ambiente, que es lo realmente impostergable. Este intento se realiza mediante el desarrollo de una nueva rama conocida como Economía Ambiental que se deriva directamente de la teoría de las externalidades antes mencionadas".[9]

Esta rama acepta el hecho de que la actividad económica produce impactos ambientales relevantes, que al no ser valorados por el mercado son exteriores al sistema económico (externalidades) los cuales hay que considerar. Otro elemento a valorar (internalizar) son las demandas ambientales y de recursos de las generaciones futuras, que tampoco el mercado tiene en cuenta.

Resulta de gran importancia para hacer una valoración objetiva de la economía ambiental, los criterios que han vertido sobre este algunos estudiosos del tema, se puede citar a Pearce y Turner (1995) cuando exponen: “La economía ambiental se ocupa de cómo afectan las variaciones de tamaño de la economía (crecimiento económico) a las funciones del medio ambiente, por lo tanto tiende a ser mas holística que la tradicional.” [10] Romero (1997) por su parte la concibe como: “La disciplina económica de los recursos ambientales y naturales, o también llamada economía ambiental tiene como eje central el análisis económico de los recursos ambientales. Esta ciencia pretende establecer las bases teóricas que permiten optimizar el uso del ambiente y de los recursos naturales”. [11]

La aplicación de los principios teóricos que se mencionan en la gestión ambiental en un país, zona, territorio o empresa facilita el desempeño y armonía con el ambiente, tanto a nivel interno como externo, la aplicación de estos principios es ventajoso ya que mediante estos se logra regular las relaciones entre los territorios y empresas con las entidades del estado en la búsqueda de mayor beneficio, mejor aprovechamiento y excelente comercialización de los recursos no renovables que se encuentran en el entorno ya sea de propiedad estatal o privada

Es meritorio destacar que hoy el Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) busca una relación directa entre economía y ambiente mediante tres conceptos fundamentales como son: ecodesarrollo, sustentabilidad y economía verde, elementos que por lo estereotipado de su estudio tienen similitud y diferencias. La similitud radica en que ambas otorgan un lugar privilegiado al bienestar humano y la igualdad social evitando daños medioambientales y sus diferencias radican los tres elementos ayudan a la detección temprana de riesgos medioambientales y aportan soluciones a problemas existentes en personas y lugares específicos.

En la actualidad se define la Economía Ambiental como: una rama de la economía que incorpora al medio ambiente en sus análisis habituales y se considera a la variable medio ambiental como un aspecto más influyente en los hechos económicos. Esto implica que su tratamiento sea similar al resto de los aspectos. [12]

Este autor luego de hacer una revisión minuciosa de estos antecedentes teóricos considera que la economía ambiental debe establecer los instrumentos de medición económica que permitan reducir los costos de agotamiento y el uso desproporcionado de los recursos naturales para lograr el desarrollo sostenible.

Atendiendo a su característica de realizar un análisis del medio ambiente en términos económicos y cuantitativos, es decir en función de precios, costos y beneficios monetarios. Y porque se ocupa de la problemática de las externalidades y la asignación de los recursos naturales entre las distintas generaciones.

Finalmente podemos plantear que todos los estudios que nos antecedieron en cuanto a recursos naturales y economía ecológica de conjunto con la necesidad de un uso más racional de estos, constituyen fuentes indispensables de la cual se nutre la actual Economía Ambiental, disciplina que cada día adquiere mayor preponderancia dentro del estudio de la macroeconomía.

Para los conocedores, estudiosos y especialistas de esta disciplina la estimación de los activos ambientales representa un incentivo para el uso y proyección de medidas encaminadas a un correcto y optimo empleo de los mismos.

La Economía Ambiental surge y se desarrolla en un esquema donde la globalización impera y se extiende para mostrarnos una aparente apatía hacia la conservación del medio ambiente, pero nos hemos dado cuenta que realmente no es así, por todo el esfuerzo que a nivel mundial se le viene realizando para mitigar este problema. El punto de partida y eje central para implementar los métodos, técnicas y procedimientos en la Economía Ambiental lo ubicamos precisamente en la Teoría de las externalidades, presunción que abordaremos en próximas investigaciones.

Se considera oportuno plantear en los límites de la investigación, que es aquí donde esta disciplina juega un papel determinante con el objetivo de buscar o por lo menos plantear vías favorables que conlleven a la optimización en la explotación de recursos naturales, cuyas reservas son escasas pero con usos diversos por los cuales hay que optar. Se puede decir que dicha disciplina abarca el estudio de los problemas ambientales empleando la visión y las herramientas de la economía. Coincide la línea investigativa con los economistas que plantean que la Economía Ambiental es una extensión de la economía al campo de estudio del medio ambiente.

BIBLIOGRAFIA

1- Aguilera, F (1994). Agua, economía y medio ambiente: Interdependencias físicas y la necesidad de nuevos conceptos. Revista de Estudios agro-sociales, volumen 1, número 167, pp: 113-130. España. Consultado el 17 de Marzo de 2016. Disponible en: www.dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=2166030

2- Boulding, K. (1971) Reconstrucción de la economía. Argentina. Buenos Aires. Editorial: El Ateneo

3- Castellanos, M. (2002) Introducción a la problemática de la valoración económico ambiental, La Habana. Cuba. Editorial: Academia.

4- Tesis y trabajo de grado: Casas, M, (2002) Introducción de la dimensión ambiental en la formación académica de los especialistas en ciencias económicas y contadores: estudio epistemológico y aplicación práctica a la Universidad de Pinar del Rio. (Tesis Doctoral). Universidad de Pinar del Rio. Pinar del Rio. Cuba 

5- Constanza, R. (1991) Ecological Economic: The science and management of sustainability, New Cork. Estados Unidos. Editorial: Paramount. Consultado el 07 de Julio de 2002. Disponible en: www.amazon.com/Ecological-Economics-Science-Management-Sustainability/dp/0231075634

6- Dobb, M. (1975) Teoría del valor y la distribución desde Adam Smith. Distrito Federal. Editorial: Siglo XXI. Estados Unidos Mexicanos. Consultado el 07 de Julio de 2002. Disponible en: www.fundamentosdepoliticaeconomica.files.wordpress.com/2014/09/dbbmauric.pdf

7- Herman D. (1999) Ensayos hacia una economía en estado estacionario. Revista: Economía, Ecología y Ética. Volumen 3, número 11, pág. 35-46. España

8- Herman D. (2013) Una economía de estado estacionario. Revista: Nueva sociedad, volumen 2, Número 244. Buenos Aires. Argentina. Consultado el 02 de Septiembre de 2013. Disponible en: www.nuso.org/articulo/una-economia-de-estado-estacionario/

9- Kuhn, T. (1920) La estructura de las revoluciones científicas, Chicago. Estados Unidos. Ediciones of Chicago.

10- Manes, Ana B. (2004) Reflexiones teóricas acerca de la economía ambiental, Monografias.com, recuperado de : www.monografias.com/tra


1-11-Marozzi, M. Sostenibilidad: hacia una resignificación del concepto Revista Economía y Sociedad, Volumen 1, número 3, pp-93-114. Consultado el 04 de Septiembre de 1998. Disponible en: www.studylib.es/doc/4750414/sostenibilidad--hacia-una-resignificaci%C


12- Martínez A, Joan. Entre la Economía Ecológica y la Ecología Política. Revista Sinpermiso, Nro. 43, 2014, Argentina. Consultado el 29 de Enero de 2017. Disponible en: www.old.sinpermiso.info/articulos/


13- Marx, C. (1960) Manuscritos económicos y filosóficos de 1844. Santiago de Chile, Editorial: Austral

14- Panayatou, T. (1994). Ecología, Medio Ambiente y Desarrollo. Debate Crecimiento Versus Conservación, Ciudad México. México. Ediciones: Gemica.

15- Pazos, C. (2004) La Globalización económica neoliberal y la guerra, antagonistas esenciales del desarrollo sostenible y de la salud. La Habana. Cuba. Editorial: Félix Varela. Consultado el 06 de Noviembre Septiembre de 2005. Disponible en: www.sld.cu/galerias/doc/sitios/infodir/bps04b.doc

16- Segura, O. (1992) Compilador. Desarrollo sostenible y política económica para América Latina. Seminario. San José. Costa Rica.

17- Varían, H. (1988) Microeconomía Intermedia. Editorial: Barcelona. España. www.abebooks.com/book-search/kw/microeconomia-r-varian-hal

18- Vega, E. (2004) La Economía, el medio ambiente y la economía ambiental. Ciudad México. México Editorial: SERMANAT. 

19- Llanes, J. (1999) Políticas económicas ambientales. La Habana. Cuba. Editorial Ciencias Sociales. 

CITAS:

[1] Panayatou, T. Ecología, Medio Ambiente y Desarrollo. Crecimiento & Conservación. Gemica, México 1994. 


[2] Stuart Mill. Principios de Economía Política, citado por Daly German. Economía, Ecológica y Ética. Ensayos hacia una Economía en Estado Estacionario. FCE. México. 1992. Pag 35. 


[3] Martínez A, Joan. Entre la Economía Ecológica y la Ecología Política. Revista Sinpermiso, Nro. 43, 2014, Argentina. 


[4] Dobb, Maurice. Teorías del valor y la Distribución desde Adam Smith. Siglo XXI. México. 1975. 


[5] Varían, H. Microeconomía Intermedia. Microeconomía Superior. E.A.B. España 1966 


[6] Marshall, Alfred. El Agua como Integrante de la Riqueza Nacional. Articulo de 1879. 


[7] Boulding, K. Reconstrucción de la Economía. Editorial ¨El Ateneo¨. Buenos Aires. 


[8] Citado por Aguilera F. Cuadernos de Economía Vol. 17 Pág. 167 España 1991. 


[9] Castellano, M. Introducción a la Problemática de la Valoración Económica Ambiental, Editorial Academia. La Habana, 2002. Pág. 8-19. 


[10] Pearce, D. Turner, K. Economía de los Recursos Naturales y Medio Ambientales, 1995. 


[11] Romero, C. Economía de los Recursos Ambientales y Natural (2da Edición Ampliada) 


[12] Disponible en http:www.ciberconta.unizar.es/leccion/medio12/200.htm

lunes, 3 de julio de 2017

LLEGADA E INSERCIÓN GALLEGA EN LA ACTIVIDAD LABORAL CUBANA

Desde la época de los Hansburgo[1], Galicia no se inmiscuyó en todo el proceso de descubrimiento, conquista y colonización de América, aunque ya para el siglo XVI se hablaba de la existencia de gallegos en algunas regiones del nuevo continente como: Puebla (ocupa la 21ª posición entre las 32 entidades federativas mexicanas), Potosí (departamento de Bolivia, situado en el suroeste del país), y en varias regiones de Panamá.

Ya para el siglo XVII en España y fundamentalmente en Galicia se comenzaron a sentar las bases de lo que cien años después fuera un enorme, continuado e inverosímil crecimiento demográfico, este aumento poblacional y el cierre de un ciclo de desarrollo económico, dieron lugar a un enorme éxodo de mano de obra hacia otras áreas geográficas tanto dentro como fuera del país. Esto provocó que muchos gallegos llegaran a América, incluso algunos en expediciones ordenadas y organizadas por la propia corona española, para el periodo comprendido entre 1749 y 1787 se calcula que el promedio de salida del país ascendía a 5.400 gallegos por años.

Teniendo en cuenta el número considerable de gallegos en Argentina surge en Rio de la Plata en 1790 la primera asociación de gallegos de la que se tenga noticias en América, denominada: Congregación de naturales y originarios de Galicia.

Con posterioridad a la colonia de gallegos en Argentina surge en Cuba en 1804 una asociación parecida y de apoyo mutuo: La Santa Hermandad de Santiago el Mayor de los Naturales y Originarios del Reino de Galicia, aun cuando se desconoce el número exacto de gallegos que ya habían emigrado a Cuba para esa época, de lo que si se tiene noticias es que la cifra era suficientemente considerable como para crear una institución de esta índole.

Entre los años 1790 y 1830, la isla caribeña salía de un lugar desmejorado para ubicarse en el primer productor mundial en los mercados de café y azúcar, su economía se encontraba enfrascada en un periodo de actualización e industrialización y aunque su fuerza de trabajo era atrasada y esclava no resultaba extraño que los gallegos vieran a la isla con ojos de prosperidad y se sintieran estimulados a emigrar a Cuba.

La creciente demanda de trabajadores por parte de una agricultura, no ya en expansión, sino, en plena explosión[2], unido al hecho de que las cadenas de emigrantes favorecidas por los vínculos familiares y vecinales, estaban plenamente establecidas, crearon las condiciones que propiciaron la emigración gallega hacia la isla. A mediados del S. XIX, la comunidad galaica representaba con sus 8.463 componentes, el tercer grupo regional en Cuba, a mucha distancia de los canarios pero a muy poca de los catalanes (38.714 Y 8.703 integrantes respectivamente) y prácticamente empatada con los asturianos (8.454)[3]

Entre los años 1800 y 1835 en Cuba la presencia de inmigrantes españoles era representativa ya que los catalanes representaban el 58,2 por ciento, los asturianos el 13,7 por ciento, 13,2 vascos y navarros y los gallegos representaban en 2,7 por ciento del total de inmigrantes españoles a la isla, estas cifras continuaron en ascenso durante todo el siglo XIX, llegando los españoles a convertirse en el mayor grupo de inmigrantes dentro de Cuba.

Diversas fueron las vías y formas empleadas por los gallegos para salir de España en esa época, siendo una de las más empleadas e importante la cadena familiar, establecidas para parientes y amigos.

Otra de las tantas vías empleadas fue el Ejército. No podemos cuantificar con exactitud el número de gallegos que, enviados a Cuba a hacer el servicio militar, desertaban o permanecían en la isla una vez culminado sus obligaciones militares. Según Moreno Fraginals y Moreno Masó, entre 1840 y 1859, los soldados gallegos representaban el 27.879 por ciento del total de soldados españoles desplazados. Era una proporción altísima que casi doblaba al grupo regional siguiente, el de andaluces (14,75 por ciento) Y suponía el mayor aporte. Si tenemos en cuenta que en el S. XVIII los gallegos ocupaban el cuarto lugar por el número de individuos según procedencia regional que integraban las tropas coloniales (341 individuos frente a 749 andaluces, 725 castellanos y 571 catalanes)[4] y que a principios del S. XIX representaban solo el 8.03 por ciento del total de militares, sólo se puede explicar este repentino crecimiento porque el servicio militar fue uno de los canales utilizados para la emigración de una importante cantidad de hombres que finalizado el reclutamiento, se quedaban en el lugar como trabajadores civiles.[5]

La tercera de las vías empleadas dejó resultados fatales, pues para salir del país organizaban expediciones en las que se veían implicados gallegos capitalistas.

Para la época Cuba era un país en que los dueños de plantaciones cañeras y tabacaleras eran grandes receptores de mano de obra asalariada y con firmas de contratos laborales, ya desde 1937 se había intentado con chinos, catalanes, dominicanos, haitianos y canarios, tocándole el turno a los gallegos en los años cincuenta, estos dos elementos hicieron que varios proyectos se llevaran a cabo con la autorización del estado como el que organizó y dirigió Urbano Feijóo y Sotomayor.

Entre los años 1821 y 1877 ya la comunidad de gallegos en Cuba se encontraba dispersa por toda la isla, principalmente en Pinar del Rio, La Habana, Matanza, Cárdenas, Trinidad, Cienfuegos, Santa Clara, Camagüey, Santiago de Cuba y Guantánamo, la mayoría procedente de Vigo localidad ubicada en la Comunidad Autónoma de Galicia, luego de establecidos comenzaron a trabajar y a producir, tanto en la ciudad como en el campo, la mayoría se dedicó a la esfera de los servicios.

Conociendo las vicisitudes, hambre y miseria en que se encontraba inmersa Galicia y aprovechando la gran necesidad de mano de obra blanca que había en Cuba, Urbano Feijóo creó una compañía colonizadora denominada Sociedad Patriótico Mercantil la que calculaba captar alrededor de 200 mil gallegos con intenciones emigrar, lo que se convertiría en la solución a los problemas de fuerza de trabajo en las plantaciones cubanas pero a la vez representaba una inversión por parte del empresario. Luego de varios meses de organización los primeros gallegos que llegaron a Cuba mediante este proyecto, desembarcaron en La Habana en Marzo de 1854 y ya para el mes de Agosto la cifra llegaba a 1700 gallegos transportados a la isla.

Hasta este momento todo parecía marchar excelente con este negocio, tanto para el señor Urbano Feijóo, para los hacendados cubanos y mucho más aún para los gallegos que lo veían como una forma de salida a la precaria situación en que se encontraban, pero este negocio al poco tiempo comenzó a presentar serias dificultades, pues los dueños de las plantaciones cubanas no estaban convencidos de contratar gallegos dada las experiencias nefastas que habían tenido con otros españoles, específicamente catalanes, quienes en cuanto podían abandonaban el trabajo y las haciendas, para crear su propio negocio aun sin tener todas las condiciones creadas para dar ese paso. 

Toda esta situación provocó que los hacendados cubanos dejaran de ver con buenos ojos a los inmigrantes españoles y enfrascarse en la búsqueda de una mano de obra más comprometida con su negocio, menos insegura y más servil, poniendo la vista en los inmigrantes asiáticos, fundamentalmente en los chinos, los que se presentaban como la solución a su problema.

Este cambio de concepción laboral por parte de los hacendados cubanos, les causó a los gallegos ya establecidos en la isla muchos problemas al no ver sus sueños hechos realidad y empezaban a morir por docenas producto de enfermedades tropicales, mala nutrición y malos tratos.

Bajo este panorama nada favorable para los gallegos, la empresa de Feijóo cayó en quiebra, de igual forma la Sociedad Patriótico Mercantil fracasó, todo como muestra del egoísmo, la poca y miserable moral de cierta burguesía gallega y el 7 de Julio de 1855 el rey de España dicta una orden en la que decreta que se prescinda de los contratos de emigrantes, dadas las condiciones inhumana en se estaban tratando a españoles en Cuba.

Pero la necesidad apremiaba y emigraba todo el que podía y como podía. En 1860, por ejemplo, los hornos de cal de la hacienda Vedado, propiedad del Conde de Pozos Dulces, eran trabajados íntegramente por gallegos de Pontevedra.[6]

En la segunda mitad del 1800 la mayoría de los grandes comercios de alimentos y bebidas se concentraron en La Habana, muchos de ellos propiedad de catalanes quienes dado su gran espíritu emprendedor y negociador en pocos años se les veían en la opulencia y con bienestar, incluso la mayoría logró hacer fortuna. Siguiéndole los pasos a los catalanes la mayoría de los gallegos aprovechando el proceso de urbanización que se iniciaba en Cuba lograron ubicarse en La Habana, estableciéndose en la capital el 57,9 por ciento de ellos, esa gran representatividad de gallegos en la capital hizo que fueran suplantando a los catalanes como dueños de pequeños comercio.

En el año 1859 la presencia gallega representaba el 33,9 por ciento, de los casi 130 mil españoles residentes en la isla, dada esta representatividad y en medio de la guerra de los Diez Años se inaugura en 1871 La Sociedad de Beneficencia de naturales de Galicia. 

Años después el ejército español no aguantó el empuje y la grandeza del ejército cubano mambí y con la derrota del ejército interventor en 1898 Cuba logra liberarse definitivamente de la corona española y aunque la isla cayó en manos de Estados Unidos como neocolonia esto no constituyó limitante para que continuara la emigración desde España.

Con la presencia norteamericana y bajo las órdenes del general Brooke comienza en Cuba la zafra azucarera la cual requería de una gran mano de obra y para ello los hacendados cubanos y algunos españoles establecidos ya como hacendados conservaron la fuerza de trabajo española residente, muchos de ellos soldados que al culminar la guerra no regresaron a España, incorporándose al corte de caña.

Con esta gran necesidad de mano de obra se le dio continuidad a la emigración de gallegos a la isla y para estimularla el Círculo de Hacendados emitió una circular dirigida a los trabajadores españoles, la cual manifestaba: el pueblo cubano no hizo la guerra a los españoles: combatió al Gobierno español (...) y no sólo desea sinceramente que los peninsulares residentes continúen en el mismo sino que, además, acuda el mayor número posible a fecundar con su trabajo este fértil suelo[7]

Y ya para finales de siglo los gallegos llegaron a fundar un gran capital, mucho más grande que el que hicieron los catalanes, incursionaron ampliamente en el mundo de los abastos, mercados y bodegas, estableciéndose la mayoría como bodegueros y la impronta fue tan trascendental que en esos tiempos decir gallego y bodeguero era casi lo mismo, llegando a ser líder en este ramo hasta la llegada de los chinos, los que lograron el control total de este tipo de comercio en la isla. 

Al finalizar el siglo XIX en los sectores más instruidos de la colonia gallega en La Habana se respiraba una acelerada actividad económica, cultural y política, que tenía en cuenta las inquietudes por la realidad gallega en Cuba, con posterioridad surgen los símbolos que distinguían a la nacionalidad gallega, como el Himno Gallego llamado Os Pinos (Los Pinos), la Asociación Iniciadora y Protectora de la Academia Gallega y la bandera gallega nacida en Cuba.

Bibliografia:

1.    Alonso Valdés. Carolina. La inmigración española en Cuba como fuerza de trabajo: 1800 – 1933. Revista de La Asociación de estudios latinoamericanos, España. 2000. Disponible: www.lasa.international.pitt.edu/lasa2000/alonsovaldes.pdf

2. Berni González, Juan A. Coleccionista de vitolas de puros. Disponible en: www.jaberni-coleccionismo-vitolas.com/1c.5.01-grandes­­_tabaqueros_la _emigeacion_española_a_cuba.ht m

3. Betto, Frey. Fidel y la religión, La Habana, Oficina Publicaciones Consejo de Estado, 1985.

4. Bustelo, Francisco. Introducción ao estudo cuantitativo da población galega no secuto XVIII. Revista Grial, No. 45, Julio-Agosto-Septiembre Vigo, p-256-298. España 1974.

5. Emigrantes españoles en Cuba. Revista Excelencias. Nro. 29. España. Disponible en: www.revistasexcelencias.com/caribe/un-caribe-mascercano/cultura/emigrantes-españoles-en-cuba

Citas:

[1] Casa de Austria es el nombre con el que se conoce a la dinastía Habsburgo reinante en la Monarquía Hispánica en los siglos xvi y xvii; desde la proclamación como rey de Carlos I en 1516, hasta la muerte ...Wikipedia

[2] M. Moreno Fraginals. Cuba/España, España/Cuba. Editorial Crítica, Barcelona, 1995. 

[3] Jordi Maluquer de Motes. Nación e inmigración. Los españoles en Cuba (S. XIX y XX). Archivo de Indianos. Ediciones Jucar. Colombres, 1992 

[4] J.F. Martín Rebolo. El apone gallego al ejército amillano en el S. XVIll. En Actas Primeras Jornadas Presencia de España en América: Aportación Gallega. Diputación Provincial. A Coruña. 1987 

[5] M. Moreno Fraginals y J.J. Moreno Massó: Guerra, migración y muerte. El ejército español en Cuba como vía migratoria. Archivo de Indianos-Ediciones Jucar, Colambres, 1993 

[6] Carlos Sixexi. A Emigración. Editorial Galaxia, Vigo, 1988 

[7] M. Moreno Fraginals, y Masó, J.J: Guerra, Migración y Muerte (El Ejercito Libertador en Cuba como vía migratoria). Colombres, Asturias 1993. p 136

viernes, 30 de junio de 2017

LA REALIDAD DE LA POLÍTICA ECONÓMICA VENEZOLANA

El origen de lo que hoy conocemos como política economía fue acuñado por vez primera en 1952 por los economistas Jan Tinbergen (Holanda, 1903-1994) y Rgnar Frisch (Noruega, 1895-1973), en su trascendental y conocida obra Sobre la teoría de la política económica.

La política económica se refiere a las acciones que los gobiernos adoptan en el ámbito económico, además cubre los sistemas de fijación de tasas de interés y presupuesto del gobierno, así como el mercado de trabajo, la propiedad nacional, y muchas otras áreas en las que los gobiernos intervienen en la economía. Dichas políticas son influenciadas con bastante frecuencia por organismos internacionales como es el Fondo Monetario Internacional, Banco Mundial , entre otros, también es influenciada por razones políticas y las contingencias políticas de los partidos.

Atendiendo a su evolución, técnicas y control, el estudio de la política económica se divide en tres importantes etapas. La primera etapa está ubicada antes de los años 70 del siglo pasado, la segunda durante esta década y la tercera después de los años 70. Para este análisis nos ubicaremos en la tercera etapa, que está asociada a la transformación que la macroeconomía del equilibrio constituyó para la interpretación de la política económica. 

Entre los objetivos de la política económica logramos diferenciar: objetivos a corto plazo (coyunturales) y objetivos a más largo plazo (estructurales). Nos detendremos en los problemas de la política económica a corto plazo que son los que propician el cuello de botella y dificultan el acceso a los derechos que poseen los ciudadanos de cualquier país, como es pleno empleo, estabilidad de los precios y mejora en la balanza de pagos.

En Venezuela, país suramericano que en los últimos años ha asumido un sistema político con alto grado de intervención del estado en todas las esferas de la vida social y que sus inspiradores han llamado Socialismo del siglo XXI, el gobierno ejerce el poder sin tener en cuenta los elementos básicos de la economía como el pleno empleo, estabilidad de precios y equilibrio en la balanza de pagos.

El pleno empleo es una situación donde todos los individuos de un país, que están en condiciones de trabajar y que quieren hacerlo, se encuentran efectivamente trabajando ya sea como empleados de una empresa u organización o creando la suya propia. Venezuela cerró el tercer trimestre del 2016 con una tasa de desempleo de 7,5 por ciento, país en el que existe una tendencia a la concentración del empleo en el sector de los servicios y un marcado debilitamiento de la demanda laboral, por tanto un incremento de la tasa de desocupación como escenario proyectado.

El pleno empleo en Venezuela se ha convertido en utopía y falacia debido a: que el gobierno ha declarado como su enemigo al sector privado, castigándolo y privándolo de todo tipo de beneficios como es el otorgamiento de créditos, la inexistencia de una seguridad jurídica para el empleado, existe un vacío de derechos constitucionales como la libertad económica y la propiedad privada, el estímulo a la creación de nuevas empresas y con ello a la generación de nuevas fuentes de trabajo es nulo totalmente, ocurriendo lo opuesto ya que muchas empresas se han visto obligadas a cerrar debido a que no ven factible continuar operando en las circunstancias actuales del país.

En el sector público el empleo ha llegado a niveles de saturación, envuelto de una gran dosis de burocracia, sin embargo el estado estimula nuevos puestos en el sector de la construcción considerando que alentando solo este sector lograríamos la utopía de pleno de empleo. Sin embargo el gobierno no tiene en cuenta que este sector requiere de mano de obra no calificada o semicalificada (según el caso) que la mayoría de las veces sus empleados prestan servicios en situaciones de seguridad y salud laboral complicadas y ofertando su fuerza de trabajo a cambio de un salario que no alcanza ya que el ingreso mensual promedio no cubre la canasta básica familiar. 

La estabilidad de precios es el objetivo primario de la política económica y se logra cuando un país es capaz de conservar el valor de su dinero o poder adquisitivo de sus pobladores a largo plazo, siendo el principal garante del cumplimiento de este objetivo los bancos centrales de cada país. En Venezuela el gobierno aspira a que sus ciudadanos se acostumbre y adapten a vivir bajo inflación hasta llegar al punto de que lo vean como un proceso normal, no se puede esperar otra cosa de un país lleno de actividades económicas especulativas, acaparadoras y bachaqueros, con estos males que cada día se exacerban mas en la sociedad venezolana el gobierno lo que busca es evadir su responsabilidad y evitar discutir de algo mejor como es la estabilidad de precios.

Contradictoriamente a lo que plantean los postulados económicos en Venezuela la inflación es considerablemente elevada con un alto grado de inestabilidad como resultado del comportamiento desequilibrado de la toda la economía, elementos que hacen que la economía venezolana cada día se aleje más del camino hacia la senda sostenida de crecimiento económico.

La economía venezolana cuenta con grandes e importantes variaciones en los precios, debido a esto: se distorsiona la distribución del ingreso y agrava los niveles de pobreza, afecta la definición del límite inferior de la tasa de interés nominal y el ajuste de los precios relativos, no se garantiza un escenario favorable para la toma de decisiones tanto de los consumidores como de los productores, no existe incentivo para la planificación financiera, se ve afectada la competitividad externa, no existe una correcta estimación de la rentabilidad de los proyectos de inversión y no crea un ambiente propicio para el crecimiento económico.

La balanza de pagos es un documento contable en el que se registran operaciones comerciales, de servicios y de movimientos de capitales de un país con el exterior. Es un indicador macroeconómico que proporciona información sobre la situación económica del país de una manera general, permite conocer todos los ingresos que recibe un país procedentes del resto del mundo y los pagos que realiza tal país al resto del mundo debido a las importaciones y exportaciones de bienes, servicios, capital o transferencias en un período de tiempo.

Venezuela cuenta con desequilibrio en su balanza de pagos como consecuencia de una política fiscal y monetaria expansiva del Poder Ejecutivo Nacional y el Banco Central de Venezuela (BCV), donde el gasto público es cada vez mayor a los ingresos fiscales, provocando un incremento excesivo de la demanda agregada, la que a su vez supera el Producto Interno Bruto (PIB). Todos estos elementos traen como resultado: incremento de las importaciones para compensar la demanda siempre creciente de la población lo que a su vez aumenta el número de solicitudes de divisas por parte de los residentes nacionales para cubrir los costos de dichas importaciones, este escenario provoca una incidencia directa en los volúmenes y montos de las transacciones diarias de las balanzas de pagos.

Si paralelamente a esto, tomamos en cuenta el aumento de la masa monetaria o liquidez de los últimos años sin que exista una relación directa con el crecimiento de la renta nacional bruta y un aumento en el nivel de reservas internacionales, se creará entonces una relación directa sobre el tipo de cambio, ya que existe una gran cantidad de dinero en moneda nacional para solicitar divisas al BCV, siendo este una de las causas fundamentales del proceso de devaluación de la moneda nacional para impedir los desequilibrios negativos de la balanza de pagos y producir una fuerte disminución de los activos en reserva.

En Venezuela existen instituciones públicas como la Comisión Nacional de Administración de Divisas (CADIVI) que por dificultades en su flujo de caja en el BCV han ampliado de 60 a 90 días el periodo de liquidación de divisas a acreedores internacionales, lo que crea un aumento de los costos de los bienes y servicios importados para el sector secundario y terciario de la economía, ya sea del sector público o privado.

Luego de trasladados estos costos al consumidor final y después de estar en territorio nacional estos bienes y servicios contribuyen con el aumento de los índices de precios y la inflación, entre otros, traduciéndose esta realidad en un deterioro paulatino de la calidad de vida de la sociedad en su conjunto a pesar de los subsidios y control de precios que establece el país los que a lo largo de la historia no han dado el resultado esperado debido a la falta de competitividad y productividad en los márgenes de utilidad neta de las empresas, fundamentalmente las del sector privado.

Finalmente se evidencia que mientras exista inequidad y falta de oferta en el mundo laboral, mientras el sector informal domine a la mitad de los puestos laborales de la población total venezolana, nos queda grande decir que vamos rumbo al pleno empleo en Venezuela.

Hoy más que nunca se hace necesario conocer que hay algo mejor que ajustarse a vivir con elevadas tasas de inflación. Si se procura estimular el crecimiento sostenido de la economía venezolana se debe gestionar al mismo tiempo que las autoridades estatales hagan todo el esfuerzo por alcanzar bajos y estables niveles de inflación, para lo cual es ineludible que respeten los equilibrios monetarios, restituyan la autoridad de diseñar y elaborar la política monetaria al Banco Central de Venezuela y garanticen su independencia e impidan su uso para financiar políticas fiscales deficitarias.

Bibliografia:

1. Gómez, E (2016). Política económica. Monografias.com. Consultado el 21 de Enero de 2017. Disponible en: www.monografias.com/trabajos7/polec/polec.shtml#ixzz4jSIbItGa

2. Freitas, J. (2017). Pleno empleo en Venezuela. Consultado el 13 de Marzo de 2017. Disponible en: www.el-nacional.com/noticias/columnista/pleno-empleo-venezuela_76864

3. Hurtado, J (2016). Estabilidad de precios. Consultado el 26 de Mayo de 2017. Disponible en: www.eluniversal.com/noticias/opinión/estabilidad-precios_4344

4. Urdaneta, A y Prieto, R. (2014). Balanzas de pagos en Venezuela. Análisis del comportamiento económico en el periodo 1999-2011. Consultado el 29 de Junio de 2016. Disponible en: www.publicaciones.urbe.edu/index.php/telos/article/viewArticle/3644/4563

martes, 27 de junio de 2017

LA CRISIS DE LOS AÑOS 80 EN CENTROAMÉRICA Y SUS EFECTOS EN LA ECONOMÍA

LA CRISIS DE LOS AÑOS 80 EN CENTROAMÉRICA Y SUS EFECTOS EN LA 

ECONOMÍA

A mediados de los años 70 del siglo pasado, Centroamérica exportaba hacia los países desarrollados el 65% de las materias primas y materiales, el 72% de los recursos energéticos y el 80% de sus minerales. Independientemente a estos altos índices de exportaciones la región logró una considerable diversificación de sus mercados.

Todo esto, entre otros elementos provocaron que los años 80 fueran testigos de una profunda y aguda crisis en Centroamérica debido a la guerra fría y como consecuencia de los conflictos armados desencadenados en países como: Guatemala, el Salvador y Nicaragua. Con una alta presencia militar en toda la subregión y financiado fundamentalmente por Estados Unidos y la ex Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS), siendo la situación por países como sigue:

· Guatemala: Era el único país de la subregión que contaba con los recursos económicos suficientes para renunciar a la ayuda militar que se le ofrecía por parte de los Estados Unidos y pelear por su propia cuenta.

· Honduras: Estados Unidos se apropió de casi todo el territorio hondureño para utilizarlo de escenario para llevar a cabo sus acciones de guerra fría en América Central. A la vez, el país centroamericano sirvió de epicentro de este campo de batalla, acabando sumergido en los peligros y conflictos de sus países vecinos.

· El Salvador: Es el país geográficamente más pequeño de la subregión y que en esta época sufrió la guerra civil más sangrienta de la que se tenga conocimiento en la historia del continente latinoamericano. La guerra civil en este país cobró la vida de 75 mil personas, una cifra considerablemente alta para un país tan pequeño.

· Nicaragua: En esta época al llegar al poder la Revolución Sandinista y al estar considerado un país con un proyecto político hacia el ala izquierda, los Estados Unidos le retiraron al país toda ayuda económica y se enfrascó en apoyar el movimiento guerrillero antisandinista, denominado por los nicaragüenses como contra.

· Costa Rica: Este país padeció de una cruel bancarrota económica en 1982, crisis que a la vez coincidió con la llegada a la presidencia del país de Luis Alberto Monge (1925-2016) y que es aprovechada por los Estados Unidos para presionar al nuevo presidente.

Todo esto hizo que se perdiera la motivación comercial por parte de los países, provocando una gran regresión del intercambio comercial intrarregional. Al no cumplirse los instrumentos, convenios y acuerdos adoptados para reverdecer la integración se profundizó aún más la crisis y se hizo viral.

El año 1980 fue el año de mayor crecimiento de la mayoría de los países miembros del Mercado Común Centroamericano en el periodo comprendido 1950-1998, aunque todos venían con un saldo negativo en su balanza comercial pero sin embargo por las razones explicadas anteriormente a partir del año 1980 se comenzó a observar un descenso en su crecimiento que duró más de 18 años.

La crisis que vivió la región centroamericana a partir de los años 80, se vio evidenciada en el desajuste en las balanzas de pagos de los países, la disminución de la liquidez para enfrentar sus compromisos a corto plazo, la reducción del comercio militar o desenfrenados conflictos militares entre otros. Así, estos elementos hicieron que la región viviera una de las peores crisis.

En la subregión de 1961 a 1993 funcionó la Cámara de Compensación Centroamericana (CCCA) la que tenía como objetivo central promover el uso de las monedas centroamericanas en las transacciones comerciales y financieras entre los países del Istmo, a través de la compensación y la reciprocidad crediticia por intermedio de sus bancos centrales.

Con esta intención:

1. Se creó una unidad de cuenta monetaria llamada Peso Centroamericano,

2. Entraron en funcionamiento líneas de créditos entre los bancos centrales,

3. Se entregaron garantías mutuas de convertibilidad y de tipo de cambio entre los países miembros,

4. Se concertó efectuar liquidaciones ordinarias semestrales de índole multilateral,

5. Los saldos deudores debían ser cancelados en dólares americanos.

Hasta 1980 gracias a la CCCA se liquidaron operaciones compensadas sin tener que acudir al empleo de divisas para llevar a cabo los pagos entre los países centroamericanos.

Pero la crisis económica y política que tuvo grandes efectos en los países de la subregión a finales de los años 70 y durante la década de los 80 tuvo como consecuencias:

1. Modificaciones en las políticas cambiarias de los países miembros de la CCCA sobre valuación de los tipos de cambios

2. Acumulación de saldos que no se liquidaban

Dado los desequilibrios en las corrientes comerciales intracentroamericana alteraron la naturaleza de la CCCA convirtiéndola en un aparato obligado de crédito, las transacciones que se hicieron a través de esta cámara cayeron rápidamente como proporción del valor de comercio intracentroamericano.

En consecuencia, los saldos de comercio no fueron cubiertos en los términos establecidos. La intransigencia de los países acreedores, Costa Rica y Guatemala, fue la de iniciar el establecimiento de tratados bilaterales en los países deficitarios, dándole de lado a la Cámara de Compensación Centroamericana. La compostura más enérgica fue tomada por Guatemala, que en 1986 decidió dejar completamente el esquema de pago multilateral; Costa Rica estuvo dentro del esquema, pero mantuvo la preferencia a los tratados bilaterales.

El resultado final fue que el nivel de compensaciones ejecutadas por medio de la Cámara llegó a 1256 millones de dólares en 1987; la correspondencia de dichos pagos con el valor del comercio intrarregional pasó de 114.3 por ciento en 1980 a 5.6 por ciento en 1987.

Todo esto generó una gran desconfianza en este mecanismo, dando paso a la realización del comercio en forma privada mediante pagos en dólares americanos, perdiendo vigencia de esta forma la CCCA y finalmente fue disuelta en 1993.

Bibliografía:

1. Chamorro, R. La integración económica y la reforma institucional centroamericana. Boletín de la Unión Europea: Acción Externa. Bruselas. Bélgica. Consultado el 28 de Septiembre de 2016. Disponible en www.eeas.europa.eu/archives/docs/ca/docs/integ_1203_es.pdf

2. Decreto de Unión Centroamericana, en Organización de Estados Centroamericanos, Secretaría General, Documentos de la Unión Centroamericana (1957), Ministerio de Educación Pública, Guatemala. pág. 125. 

3. Guevara, R. Centroamérica: integrándose hacia el futuro. Disponible Mercado en: www.eeas.europa.eu/archives/docs/ca/docs/integ_1203_es.pdf (Visitada por 22 de febrero de 2016) 
Hernández, A. Historia de la integración centroamericana. Disponible Mercado en: www.integraciondecentroamericablogspot.com (Visitada por 5 de mayo de 2016) 

4. Independencia Centroamericana. Disponible Mercado en: www.es.wikipedia.org/wiki/independencia_de_Centroam%C3%A9rica (Visitada por 25 de agosto de 2016) 

5. Jiménez. E. "La Guerra no fue de Fútbol", Editorial Casa de las Américas. La Habana. Cuba 1974. p-164. 

6. Montenegro, A. Evolución de la integración centroamericana. Revista Centroamericana de Administración Publica. Nro.32-33 p-61-111. San José. Costa Rica, 1997. Consultado el 21 de Febrero de 2016. Disponible en:www.unpan1.un.org/intradoc/groups/public/documents/icap/unpan036114.pdf

7. Pellandra, A y Fuentes, J.A. El estado actual de la integración en Centroamérica. Disponible Mercado en: www.epositorio.cepal.org/bitstream/handle/11362/4912/S2011058_es.pdf;jsessionid=6CEB9298DEA3C1AEFA661971930E4D4B?sequence=1 (Visitada por 4 de Junio de 2016) 

8. Purroy, M.I. ¿Moneda común o propia? Editorial Melvin, 2013. Caracas. Venezuela, p - 481-580. 

sábado, 1 de abril de 2017

ALGUNAS EPÍSTOLAS SOBRE PROTECCIONISMO ECONÓMICO

Las primeras escrituras de los que conocemos hoy como proteccionismo nos lo dejaron como legado los escritores mercantilistas de los siglos XII y XIII, quienes pensaban que un país sería próspero si sus ventas de bienes y servicios superaban las compras, debido a la condición favorable de su balanza comercial el oro que llegaba al país debía ser empleado para cancelar el exceso de exportaciones. 
Desde esta época el proteccionismo fue vinculado con varias hipótesis económicas como el mercantilismo, pues se consideraba que era ventajoso para conservar en positivo la balanza comercial de los países, aunque las tesis mercantilistas tuvieron como limitación que no lograron establecer las diferencias existentes entre el justo medio y los fines, creando una gran confusión entre los economistas de la época.
Durante los siglos XVII y XVIII en Europa hubo continuas guerras ya que las políticas prohibitivas del comercio eran la norma: los estados beligerantes peleaban entre sí con el objetivo de ampliar sus imperios para someter y utilizar los mercados de los territorios ocupados. 
En la costa este de américa del norte, existían una serie de colonias británicas denominadas Trece Colonias, logrando su independencia de Gran Bretaña en 1776 surgiendo así los Estados Unidos de Norteamérica como nación, quienes aplicaron restricciones a las producciones de algodón proveniente de los países del Sur, este elemento fue determinante para que se desatara la Guerra Civil, la que se extendió desde 1861 al 1865 
Las ciencias económicas desde su propio surgimiento ya luchaban contra el proteccionismo, buscando favorecer un mercado más abierto y libre, este modelo mercantilista del proteccionismo fue el que se inspiró al célebre filósofo y economista Adam Smith (1723-1790) a escribir su obra cumbre: La riqueza de las naciones, investigación que salió publicada por primera vez en el año 1776 invocando a favor del libre comercio de las naciones, por lo que fue calificado por muchos como el primer libro moderno de economía. A punto de partida de esta obra algunos países asumieron el modelo de desarrollo económico propuesto por Smith, los que en el corto plazo percibieron un incremento en su producción de bienes y servicios a gran escala. 
Al respecto el eminente economista también señaló el peligro que representaba el popular interesados sofismas industrial, con el que se buscaba la obtención de prerrogativas a cuenta de los consumidores. 
Estados Unidos históricamente ha sido un país de poca tradición liberal, lo que le permitió a Alexander Hamilton en Estados Unidos diseñar y proponer por primera vez en 1792 su Informe sobre las Manufacturas, donde argumentaba que: 
“Los Estados Unidos no podrían llegar a ser totalmente independiente hasta que fuesen autosuficiente en todos los productos económicos necesarios. Para llegar a las raíces de este sistema económico Hamilton se remonta, en parte, a los sucesivos regímenes de Colbert en Francia e Isabel I en Inglaterra al tiempo que rechaza los aspectos más duros del mercantilismo, como la búsqueda de colonias para los mercados. Henry Clay llegó a ser conocido como el Padre del sistema estadounidense por su apoyo apasionado por este sistema que consiguió unificar la nación de norte a sur, de este a oeste, y la ciudad con el campo” 
Conociendo ya del proteccionismo y sus efectos en la economía norteamericana a Abraham Lincoln (1809-1865) se le ha atribuye la siguiente afirmación:
“Yo no sé gran cosa de aranceles. Lo que sí sé es que cuando compro una chaqueta de Inglaterra, yo me quedo con la chaqueta e Inglaterra con el dinero, mientras que si la compro en Estados Unidos, yo me quedo con la chaqueta y Estados Unidos con el dinero”
En el siglo XIX se promovió un gran intercambio de ideas entre los que defendían el libre comercio y los partidarios del proteccionismo, logrando los librecambistas imponer sus ideas, convirtiéndose este periodo en una época de desarrollo y crecimiento de la producción en términos generales. 
Lo que permitió que a finales de este siglo y luego de transcurridos cincuenta años de libre comercio que a su vez trajo consigo cincuenta años de paz, muchos políticos con falta de visión futurista emprendieron nuevos discursos a favor del establecimiento de barreras comerciales por toda Europa, esto hizo que las diferencias aumentaran hasta desatarse en 1914 la Primera Guerra Mundial. 
En los inicios del siglo XX los conflictos bélicos que se desarrollaron, las revoluciones que se establecieron y la crisis del 29 conocida también como Gran Depresión, trajeron de vuelta al proteccionismo pero de una manera bien radical, logrando establecerlo mediante la imposición de porcentajes y contravenciones a la importación, aumentando los aranceles ya existentes y mediante un férreo control de cambio a las monedas y al ingreso de capitales. Todo esto le dejó a la economía de los Estados Unidos saldos bien negativos ya que el proteccionismo lo que hizo fue empeorar la situación económica de la nación. 
En 1930 y de cara a una recesión nada suave, el trigésimo primer presidente norteamericano Herbert Hoover (1874-1964) no tuvo en cuenta las opiniones, petición y casi ruego de 1028 eminentes economistas y da el primer paso hacia la radicalización del proteccionismo, instituyendo el denominado arancel Smoot-Hawley el que establecía el aumento de las tarifas arancelarias a más de 20 000 productos diferentes y aumentaba ciertas comisiones a niveles de alrededor del cien por ciento. 
Medidas similares fueron reproducidas y aplicadas en el lapso de un año en más de 25 países como una reacción en cadenas, logrando una demoledora y considerable disminución del comercio internacional a un 70 por ciento y de las relaciones económicas internacionales, dicha reducción provocó el incremento del desempleo a gran escala en los países desarrollados. 
Al asumir Franklin D. Roosevelt (1882–1945) la presidencia de los Estados Unidos en 1933 y teniendo en cuenta los postulados Keynesianos, implantó de forma gradual composturas propicias al libre intercambio logrando así un crecimiento económico nunca antes visto en la historia de los Estados Unidos de la postguerra. 
En 1945 al finalizar la segunda guerra mundial surgieron una serie de posiciones favorables que permitieron el establecimiento del libre comercio a nivel internacional, lo que provocó que la posición de la economía mundial se revirtiera y su crecimiento fuera sin precedentes en la historia de la humanidad.
A punto de partida de la crisis hipotecaria que se da en el 2008 en los Estados Unidos y que más tarde se generaliza al mundo entero, provocó que nuevamente resurgieran comportamientos encaminados al proteccionismo de las industrias maltratadas en algunos países. 
Este resurgimiento del proteccionismo nos trae a la mente aquellas ideas del notable economista británico John Maynard Keynes (1883-1946) cuando planteaba. “No todo lo que se produce crea su propio mercado, como algunos autores afirman, debido a que la gente tiene una alta propensión a ahorrar que aumenta más que proporcionalmente con el incremento de sus ingresos; ahora bien, mientras aumenta el consumo en cifras absolutas se generan inversiones que provocan nuevos aumentos de los ingresos y por tanto un aumento todavía más alto del ahorro, generándose así una sobreproducción creciente hasta que ya no es económico producir más; cesan las inversiones, cierran las industrias y se generaliza el desempleo dándose el caso incoherente de que existe una gran capacidad productiva instalada pero las fábricas están cerradas y los almacenes están repletos de mercancías que todo el mundo necesita pero que nadie tiene recursos para comprar”. 
La actual crisis económica iniciada en el año 2008 y que fue una de las consecuencias de la aplicación de la política económica neoliberal, es la que hace resurgir a nivel mundial los postulados proteccionistas de los cuales ya la humanidad moderna se había despojado

Bibliografía:

1.    Proteccionismo. Desarrollo histórico. Enciclopedia Wikipedia. Consultado el 16 de Diciembre de 2016. Disponible en: www.es.wikipedia.org/wiki/Proteccionismo

2. Paúl Gutiérrez, Jesús. Proteccionismo. Expansión. 2014. Cataluña. España. Consultado el 22 de Octubre de 2016. Disponible en: www.expansion.com/diccionario-economico/proteccionismo.html

3. Delgado, J. El proteccionismo económico. Consultado el 31 de enero de 2017. Disponible en: www.eleconomista.es/firmas/noticias/8120961/01/17/El-proteccionismo-economico.html

4. Lagarde alerta de que el proteccionismo frenará aún más el crecimiento global. Consultado el 28 de diciembre de 2016. Disponible en: www.efe.com/efe/usa/economia/lagarde-urge-a-revertir-la-tendencia-hacia-el-proteccionismo-actual/50000106-3053296#

5. Proteccionismo: postura desde América latina ante la OMC. Consultado el 19 de diciembre de 2016. Disponible en: www.movimientos.org/es/show_text.php3%3Fkey%3D20132

6. Diego, P. El Neoproteccionismo. Consultado el 18 de agosto de 2016. Disponible en: www.elmundo.es/economia/2016/07/18/578bb03122601d240d8b45a3.ht

7. Lejavitzer, M. Los efectos del proteccionismo en América latina. Editorial: Centro de Estudios Monetarios Latinoamericano, 1983, 1ra edición. México, DF, p-9. Disponible en: www.econbiz.de/Record/los-efectos-del-neoproteccionismo-en-américa-latina-lejavitzermoises/10000691926

8. Ramírez, E. Neo-proteccionismo. Consultado el 04 de Abril de 2016. Disponible en: www.academia.edu/4218561/capitulo1_NEOPROTECCIONISMO

viernes, 31 de marzo de 2017

JUAN DOMINGO PERÓN: DEL ESTADO DE GENDARMES A ESTADOS DE BIENESTAR

"Debemos producir el doble; multiplicarlo por cuatro mediante una buena industrialización, es decir, enriqueciendo la producción por la industria; distribuir equitativamente esa riqueza y aumentar el estándar de vida de nuestra poblaciones hambrientas,….”
                                  Juan Domingo Perón, 1946





El primer período presidencial de Juan D. Perón se extendió entre el 4 de junio de 1946 y el 4 de junio de 1952.

En 1945 y finalizando la Segunda Guerra Mundial, la economía mundial inició una etapa expansiva caracterizada por la intervención de los distintos gobiernos en la economía influenciados por las ideas de John Maynard Keynes, pasando de Estados gendarmes a Estados de bienestar. 

Estas políticas fueron difundidas en el mundo entero y Latinoamérica no fue la excepción y menos aún la Argentina. El objetivo de estas políticas era lograr mayor equidad social, la independencia de los grandes centros de poder mundial y el desarrollo de una economía industrializada controlada localmente.

Al asumir la primera presidencia, el gobierno Peronista heredó una economía descapitalizada resultante de la fuerte restricción del equipamiento durante la década del 30 y la Segunda Guerra Mundial. 

En 1946 pronuncia su discurso ante el congreso dando Perón muestra de su filosofía económica, basada en una política nacionalista y estetizante y en consonancia con las tendencias existentes en el mundo. 

En su mensaje al Congreso Nacional del 19 de octubre de 1946, el Presidente Juan D. Perón presentó los lineamientos del Plan del Poder Ejecutivo sobre la orientación económica del país para el quinquenio 1947-1951. 

Durante los primeros tres años de gestión (1946- 1948), el gobierno aplicó políticas que tendían a sostener la Fase Clásica del proceso de sustitución de importaciones, en un contexto de clara redistribución del ingreso hacia los sectores más desprotegidos de la población. En ese período se tomaron medidas de política expansiva donde la oferta monetaria aumentó en un 250%; el gasto público y el Producto Bruto Interno (PBI) creció un 16%, todo esto generó un fuerte incremento en los salarios y los beneficios sociales. 

Las nuevas políticas económicas estuvieron caracterizadas inicialmente por la nacionalización de los servicios públicos y repatriación de la deuda pública, la promoción de la industria y la redistribución de los ingresos a favor de los trabajadores. El Estado se convirtió en regulador, productor, gestor de sectores vitales de la economía y en un importante empleador. 

A través del control de precios para artículos de consumo popular, el control de los alquileres y los arrendamientos rurales, las políticas de salarios mínimos, la aplicación del sueldo anual complementario y las mejoras de las prestaciones de la seguridad social, se logró una rápida expansión de la demanda de consumo y una fuerte redistribución a favor de los sectores con menores ingresos. Basta decir que entre 1946 y 1950 la participación de los asalariados en el ingreso nacional creció del 39 al 46%, experimentando estos sectores mejoras en sus condiciones de vida sin precedentes en el país. 

El conjunto de medidas económicas expansivas y redistributivas tomadas en los tres primeros años de gestión, se complementaron con dos elementos fundamentales: En primer lugar, se realizaron una serie de reformas de la legislación social como la aplicación de convenios laborales por industria, la creación de tribunales de trabajo y un régimen de asociaciones profesionales que constituyó la plataforma de poder de los sindicatos. 

En segundo término, se amplió las facultades de control del gobierno sobre el sistema económico, mediante la creación del Instituto Argentino de Promoción del Intercambio (IAPI), encargado de las exportaciones tradicionales y las importaciones esenciales y la creación del Banco Industrial, encargado del control nacional del sistema de seguros y la nacionalización de los depósitos bancarios.

Durante este gobierno de Perón se profundizó la política de sustitución de importaciones mediante el desarrollo de la industria ligera que se venía impulsando desde la década anterior. Perón también invirtió fuertemente en la agricultura, especialmente en la siembra de trigo.

En 1947 el gobierno de Perón anunció un Plan Quinquenal para valorizar y fortalecer las nuevas industrias creadas, y comenzar con la industria pesada (siderurgia y generación de energía eléctrica en San Nicolás y en Jujuy). Respecto del comercio exterior, el plan planteaba la necesidad de prever y codificar en un solo cuerpo el conjunto de medidas que afectaban la exportación y la importación, reglamentando la tipificación, el envase y la certificación de la calidad de los productos exportables y estableciendo un régimen aduanero ajustado a las realidades de ese momento. 

En consecuencia, elevaba a la consideración legislativa un proyecto de modificación de la ley de aduanas que proponía adecuarla a las nuevas normas de protección del trabajo nacional, en función de la cantidad de mano de obra ocupada, salarios altos y consumo de materias primas nacionales. Además, proponía explorar la posibilidad de establecer una unión aduanera con los países sudamericanos que facilitara el intercambio comercial. 

De acuerdo con el proyecto de ley, estos objetivos reclamaban que se dotara al Poder Ejecutivo de facultades para aumentar, disminuir e incluso imponer derechos a mercaderías liberadas. La idea era que el Ejecutivo pudiera actuar rápidamente ante circunstancias apremiantes que pudieran dañar la economía nacional o causar perjuicios a los consumidores. Asimismo, se consideraba conveniente confeccionar un nuevo arancel de importación sobre la base de la nomenclatura sugerida por el Comité de Expertos de la ex Liga de Naciones, al cual deberían volcarse los aforos, derechos, adicionales y recargos vigentes en ese momento. 

El número de pasajeros transportado por la Flota Mercante de la Argentina (creada en 1941) aumentó de 1,4 millones en 1947 a 17.6 millones en 1951, mientras que el tonelaje transportado aumentó de 575 a 866 mil toneladas.

En 1948 el Estado nacionalizó los ferrocarriles, en su mayoría propiedad de capitales ingleses, y creó la empresa Ferrocarriles Argentinos, en ese mismo año creó la Empresa Nacional de Telecomunicaciones. 

Cumplidos los tres primeros años de gobierno, se agota la fase clásica del proceso de sustitución de importaciones y concluye la fase expansiva de la política económica apoyada en el crecimiento de la demanda global y la redistribución del ingreso. 

La crisis política que comienza en 1950 tiene sus orígenes en el sector externo, con la caída de las importaciones y exportaciones en un 33%, y apoyada en la estrepitosa caída de las reservas que descendieron a 150 millones de dólares cuando al comienzo de la gestión habían alcanzado niveles de 1.500 millones de dólares. 

En este mismo año se creó la Aerolíneas Argentinas, la primera empresa argentina de aviación, al sector aeronáutico se dio gran impulso con la producción nacional a través de la Fábrica Argentina de Aviones, creada en 1927, destacándose el desarrollo de aviones de reacción. 

Este escenario de crisis tenía una gran atenuante: El estrangulamiento de la capacidad productiva fruto de la insuficiente capitalización de la estructura productiva en un largo periodo, que se sumaba a la menor disponibilidad de bienes debido a la contracción en las importaciones. Además, es importante destacar la caída en la producción agropecuaria de los años 1951-1952 generada por los efectos de las sequías. La crisis política se extenderá hasta 1952, año en donde el gobierno decide adoptar un nuevo rumbo político-económico.

El Gobierno sostiene su política monetaria, fiscal y salarial expansiva, pero la presión de la demanda global sobre una economía con menor cantidad de bienes y servicios disponibles enerva las presiones inflacionarias hasta que en el año 1951 se llega a un récord inflacionario. El costo de vida se elevó un 37% y los precios mayoristas un 48%. 

Se creó la empresa distribuidora Gas del Estado y Yacimientos Carboníferos Fiscales (YCF). En diciembre de 1949 se puso en marcha el primer gasoducto que conectó la ciudad de Comodoro Rivadavia con la Ciudad de Buenos Aires, de una longitud de mil seiscientos kilómetros, siendo el primero de su especie en Sudamérica y el más largo del mundo para ese momento, se construyó además sin financiamiento externo. 

El primer período presidencial de Juan D. Perón se extendió por seis años consecutivos, durante este mandato el estado se convirtió en empresario siendo las acciones más destacadas la conformación de un extenso Estado de Bienestar (características de la posguerra en todo el mundo), desarrollando políticas y creando instituciones que suponían una fuerte regulación de la economía por parte del Estado. 

Con la firma consagratoria de un acta en la histórica Casa de la Independencia Argentina, en 1947, se consagra la necesidad de transformar una economía al servicio del capital en otra dispuesta a colocar el capital al servicio de la economía, para revertir su connotación colonial, lo que lo lleva a planificar y proclamar la "independencia económica" Lo simbólico del acto envuelve la realidad, hechos que conducen a la nacionalización de la economía Argentina.

Se nacionalizaron las compañías ferroviarias de propiedad británica y francesa, la de los teléfonos, algunas compañías eléctricas del interior y el Banco Central, que controlaba los depósitos bancarios y en cuyo directorio había representantes extranjeros, estas nacionalizaciones generaron una gran evolución de toda la economía y del sector público, pues el estado era quien decidía sobre la provisión de los servicios públicos y desarrollo de los mismos, estableciendo sus tarifas y las políticas saláriales para los trabajadores del sector, teniendo en sus manos una poderosa herramienta para la generación de empleo. 

Este proceso de nacionalización se realizó en un contexto propicio, debido a que las compañías extranjeras estaban interesadas en desprenderse de sus activos existentes en Argentina por considerar que su ciclo ya estaba agotado. 

En este periodo se estimuló la inversión privada que generaba la inversión pública, y que estas nuevas funciones del Estado incrementaron la influencia de las políticas públicas en la orientación sectorial y regional de la producción, además se promovió la industria, se logró independencia económica y el fomento del mercado interno. 

Se creó el Ministerio de Trabajo y Previsión Social y la Fundación Eva Perón, se logró una amplia redistribución de la riqueza a favor de los sectores más postergados, el reconocimiento de los derechos políticos de las mujeres, una política económica que impulsó la industrialización y la nacionalización de sectores básicos de la economía y una política exterior de alianzas sudamericanas apoyada en el principio de la tercera posición. 

En este período de mandato se realizó una reforma constitucional que sancionó la llamada Constitución de 1949, a partir de la reforma de la Constitución Nacional Argentina fue posible la reelección del presidente. 

Perón se presentó nuevamente como candidato, en las primeras elecciones nacionales en que votaban las mujeres y obtuvo la victoria con un 62 % de los votos, asumiendo de esta forma su segundo mandato.

Bibliografía:

1. Historia general de las relaciones exteriores de la República Argentina. Disponible en: www.argentina-rree.com/11/11-005.htm

2. Matías Batista. Políticas económicas adoptadas durante las primeras presidencias. Periodo: 1946-1955. Disponible en: www.monografias.com/trabajos72/politicas-economicas-primeras-presidencias/politicas-economicas-primeras-presidencias.shtml#ixzz4Kv9InTfw

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