MASDECONOMIA
sábado, 17 de enero de 2026
LA ECONOMÍA ECUATORIANA CAMINÓ SOBRE UNA CUERDA FLOJA EN EL AÑO 2025
sábado, 27 de diciembre de 2025
LAS PROFESIONES DEL FUTURO Y LAS COMPETENCIAS CLAVES EN LA ERA DIGITAL
La transformación digital está redefiniendo
el mercado laboral a un ritmo acelerado, la automatización, la inteligencia
artificial y la globalización han provocado la aparición de nuevas profesiones
y la evolución de muchas otras. En este escenario cambiante, comprender cuáles
serán las profesiones del futuro y qué competencias requieren resulta esencial
para quienes desean mantenerse competitivos.
Las profesiones emergentes se caracterizan
por su fuerte relación con la tecnología y la innovación, ya no basta con
poseer conocimientos técnicos básicos; ahora se valora la capacidad de aprender
de forma continua, adaptarse al cambio y aplicar el conocimiento de manera
creativa, carreras como la informática, la ingeniería, la ciencia de datos o la
ciberseguridad se han convertido en pilares fundamentales del desarrollo
económico y social.
Sin embargo, el futuro del trabajo no depende
únicamente de la tecnología, las habilidades humanas siguen siendo
determinantes, el pensamiento crítico, la creatividad y la inteligencia
emocional permiten a los profesionales enfrentarse a problemas complejos que no
pueden resolverse únicamente mediante algoritmos, además, el trabajo
colaborativo y la comunicación efectiva son imprescindibles en entornos
laborales cada vez más interconectados y multiculturales.
Otro aspecto clave es la comprensión del
contexto económico y social, los profesionales del futuro deben entender cómo
funcionan los mercados, las políticas públicas y la economía sostenible, ya que
estas variables influyen directamente en la toma de decisiones estratégicas,
esta visión global permite anticiparse a las tendencias y generar soluciones
innovadoras con impacto real.
En cuanto a las oportunidades laborales,
sectores como la inteligencia artificial, la ciencia de datos, la ingeniería
avanzada y la salud presentan un gran potencial de crecimiento y una elevada
demanda de talento especializado, sin embargo el acceso a estas oportunidades
estará condicionado por el nivel de formación y la disposición a la
actualización constante.
En conclusión, las profesiones del futuro
combinan tecnología, innovación y habilidades humanas, prepararse para este
nuevo escenario implica apostar por una formación sólida, flexible y orientada
al aprendizaje permanente, muchas universidades ofrecen programas académicos
diseñados para responder a estas necesidades, contribuyendo a la formación de
profesionales capaces de liderar el cambio en la sociedad del mañana.
sábado, 6 de diciembre de 2025
DESARROLLO ECONÓMICO Y RESILIENCIA CLIMÁTICA
Los desastres naturales afectan de
manera desigual a países ricos y pobres, aun cuando su frecuencia es similar
desde 1960, la diferencia central radica en la capacidad de recuperación: las
naciones ricas superan los impactos más rápidamente, mientras que las más
pobres sufren mayores pérdidas humanas y económicas, que pueden prolongarse
durante décadas. El cambio climático ha ampliado esta brecha, ya que el aumento
de temperaturas genera efectos negativos en la salud, la educación y la
productividad, reduciendo el potencial económico de regiones como África y
América Latina hasta en un 15 % si no se intensifican los esfuerzos de
adaptación.
Las políticas actuales se enfocan
demasiado en la respuesta gubernamental directa, subsidios, ayudas y programas,
y no lo suficiente en incentivar acciones preventivas por parte de individuos,
hogares, agricultores y empresas. En los países de ingresos altos, la
disponibilidad de recursos, información climática confiable, seguros accesibles
y una infraestructura sólida facilita la resiliencia, situación que cambia en
los países en desarrollo, la pobreza limita drásticamente la capacidad de
adaptación: la mayoría de los hogares carece de ahorros, el acceso al aire
acondicionado o a seguros agrícolas es mínimo, y la infraestructura
meteorológica es insuficiente.
A pesar de ello, existen ejemplos de
ingenio comunitario, como las escuelas flotantes en Bangladesh, que se han
replicado en otros países, para aprovechar mejor esta creatividad, el Banco
Mundial propone el “método 5i”, una estrategia basada en cinco pilares. El
primero es ingresos, ya que
el crecimiento económico sostenido es el factor más determinante para enfrentar
crisis climáticas. El segundo es información, que permite convertir la incertidumbre
climática en riesgos cuantificables y manejables. El tercer pilar es el seguro, esencial
para amortiguar pérdidas financieras. El cuarto es la infraestructura resilientes, que
debe planificarse considerando los nuevos patrones climáticos.
El
quinto pilar corresponde a intervenciones gubernamentales focalizadas y temporales,
necesarias para proteger a los más vulnerables sin generar dependencia ni
incentivar asentamientos en zonas de riesgo.
La adaptación climática requiere tanto
acción pública como privada, la resiliencia futura dependerá de cómo
individuos, hogares y empresas utilicen su capacidad de innovación, apoyados
por políticas coherentes basadas en los cinco pilares propuestos.

